Con motivo del 159 aniversario de la batalla del 10 de agosto del  año de 1860 en esta ciudad entre grupos de liberales y conservadores,  cuadrillas de hombres a caballo protagonizaron una escenificación de lo ocurrido durante la batalla que fue una de las que dieron nombre a la ciudad como Silao de la Victoria.

Las ex instalaciones de la feria de la ciudad fueron el marco en donde los jinetes realizaron la recreación de la batalla.

Paola María Trujillo Hernández, señaló a los presentes que la lucha del 10 de agosto fue  un enfrentamiento decisivo entre las fuerzas de Miguel Miramón contra las tropas de Ignacio Zaragoza y Jesús González Ortega este último representado las fuerzas republicanas quienes lograron la victoria al realizarse una batalla en la loma de las animas al iniciar el alba.

Dijo que   después de dos horas de batalla, la genialidad, valentía y el coraje de la tripulación del General González Ortega derribó a las fuerzas  de don Miguel Miramón dando el triunfo a los liberales.

Comentó que a raíz de dicho suceso el 12 de julio de 1861, el Gobernador Constitucional del estado de Guanajuato, Manuel Doblado anunció que por decisión del Congreso Estatal se otorgaría el título de ciudad y fue nombrada Silao de la Victoria a la cabecera municipal.

Explicó que uno de los sucesos más importantes para toda la república mexicana aconteció en la ciudad de Silao, cuando las fuerzas liberales y conservadores libraron una batalla que definió la actual nación.

Dijo que el siglo diecinueve fue por muchas razones una etapa de constantes conflictos, la falta de un modelo político, lo extenso de su territorio, la mala condición de sus caminos las intervenciones extranjeras así como las  diferencias políticas, provocaron  uno de los momentos más complejos de en la historia de México.

Aclaro que a mediados del siglo diecinueve las diferencias se sentaron entre los pobladores que optaban por una forma federalista basada en un modelo norteamericano y aquellos que optaban por un modelo centralista  fundamentado en lo europeo.

Agregó que la guerra resultado después de la promulgación de la constitución de 1857  y de las leyes de reforma produjo severos daños en la estructura social del país, ocasionando una seria de batallas en donde la  confianza en el ejército liberal  comenzaba a ganar terreno.

Hizo del conocimiento de los presentes que el 10 de agosto de 1860 se llevó a cabo uno de los enfrentamientos decisivos entre las fuerzas de Miguel Miramón contra las tropas de Ignacio Zaragoza y  Jesús González Ortega, el último de ellos representando a las fuerzas republicanas.

Asimismo dijo que faltaban cinco minutos para las seis de la mañana  del 10 de agosto  cuando una de las piezas de batería  rompió el fuego causando grandes estragos a las filas de artillería  lo cual fue contestado por una lluvia de granadas y posteriormente el cañoneo se generalizo y dos horas duro el enfrentamiento y quedo relajado por el  general Jesús González Ortega de la siguiente manera en sus memoras, “excelentísimo señor después de un venido combate en el que ha corrido la sangre mexicana ha sido aguardado por Miguel Miramón por las fuerzas a mi mando, dejando en mi poder la artillería, armas, municiones y centenares de prisioneros”, concluyó.

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