
Incluso, hay bloques enteros que están abandonados, donde los vidrios están rotos, los muros grafiteados y las puertas destrozadas. La maleza ha crecido en el jardín. En algunos casos, las casas se quedan así, en el total olvido… pero en otros, llegan a ser habitadas por ocupantes ilegales, popularmente conocidos como ‘paracaidistas’.
Esta problemática tiene años. Prácticamente desde que se fundó la colonia, cuando los colonos llegaron a habitarla con muchas aspiraciones y esperanzas. Uno de ellos es Fermín González, quien actualmente tiene 41 años y llegó a la colonia hace casi diez años. Cuenta:
“Al principio todo parecía muy bonito, pero hemos visto que las cosas no son así. Todo ha ido de mal en peor. Las casas abandonadas son uno de nuestros dolores de cabeza más fuertes. Si hubiera una o dos, no tendríamos problema, pero hay tantas que uno no sabe qué hacer: primero se meten las cucarachas y las ratas, y en otras hay gente que nomás se mete a vivir así como así. Esto ha sido siempre”.
Para muchos vecinos, es necesario que las autoridades solucionen un problema que parece crecer: algunas casas siempre estuvieron abandonadas, mientras que otras familias optaron por cambiarse de casa. Entretanto, el abandono sigue.