Margot Ozuna, comunicóloga, productora audiovisual, escritora, conferencista y directora del proyecto Bobina Entertainment nos comparte una reflexión realizada sobre la labor que desempeñan los artistas en su gremio y la medida en la que es recompensado.

¿Cuántas veces has sentido que la gente menosprecia tu trabajo? y, ¿tú lo aprecias verdaderamente?, estaba sentada editando un promocional de una marca cultural que tengo desde hace ya cincos años, pues bien, en un momento de descanso me puse a reflexionar y como balde de agua helada me percaté de que yo misma menospreciaba mi propio esfuerzo al producir. Amo mi trabajo,  amo hacer cada programa puedo estar horas y horas investigando, escribiendo o simplemente editando, lo disfruto tanto que no lo siento como un trabajo la sensación es más de algo divertido.

Quiero compartirte una definición etimológica que encontré y que explica bien el “sentimiento” del trabajo que me inculcaron “La palabra trabajo proviene del latín tripalium, que significaba literalmente ‘tres palos’ y era un instrumento de tortura formado por tres estacas a las que se amarraba al reo”, cuando se inventó esta palabra la mayoría de la población trabajaba en el campo haciendo esfuerzo físico, lo cual los hacía sentir como si hubieran sido apaleados. Si al sufrimiento le agregas un salario, tendrás nuestro actual concepto de trabajo. Podemos sacar en conclusión y basándonos en esta deficinción que el trabajo es un acción obligada.

Quizá la percepción que se tiene de que las artes no son un trabajo no estaba equivocada después de todo.

Como artista tu obra va más allá de algo que tienes que hacer, simplemente te nace hacerlo, es algo que ya lo traes y no necesitas a nadie que te arré para llevarlo acabo es más un proceso lúdico profundo, un proceso muy sensible que requiere que el artista se imvolucre de manera completa.

Un trabajo ordinario gira en acatar instrucciones y no estoy diciendo que esto esté mal, para todo los gustos hay, sólo que si nos detenemos a reflexionar acerca de las características y procesos creativos la palabra trabajo por definición dista un tanto de los quehaceres artísticos.

Una vez terminada esta reflexión gramatical, regreso pidiendote que te detengas un momento y analices bien si el primero en menospreciar tu obra no eres tú, si al momento de decir el precio por tu obra no titubeas en decirlo pensando si será mucho o no. Me gustaría terminar con una frase que me gusta mucho y que viene bien para la ocasión de estás líneas , dice así  “Si sabes cuánto vales sal a buscar lo que mereces”.

 

ESCRIBE UN COMENTARIO