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ENTRETEJE FICCIÓN Y REALIDAD

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El último en morir da título a la última novela del escritor mexicano Xavier Velasco, quien a través de esta trama nos desnuda (solo un poco), parte de lo que fue su vida en su época de juventud, donde los límites no existían.

La novela es un recorrido donde hay romance, cárcel, drogas, alta velocidad y el trabajo de tiempo completo de ser escritor y no morir en el intento. Necesita vivir la vida al límite, hacer de cada día una película y saltar al vacío sin la ayuda de un doble, como en una película y cuando de la ficción, solo resta un poquito cuando la realidad lo supera.

“A este libro le tengo un cariño especial, porque pinta la vida con la intención de una sola cosa, mi vida diaria, aposté a eso, a cambiar mi forma de vivir, a mí como narrador me gusta que la ficción y la realidad se entretejan, porque hasta mis mentiras, me las creí yo, así que triunfó la ficción”, comentó Xavier Velasco en entrevista vía zoom para El Heraldo de León.

Y ya que hablamos de la ficción y de la realidad, si hay que contarla, Xavier no dejo nada a la imaginación.

“Si hay un 2 por ciento de ficción es mucho, casi nada, cambie algunos nombres, uno que otro lugar, alguna fecha la moví para que se acomodará para que tuviera sentido llevar la realidad a la ficción. La vida es una locura, en la novela las cosas son acomodadas de cierta manera, ese acomodo forma parte de la intención.  Yo llevaba una vida solitaria y esto de contar historias me viene como una salida, como un escape a una realidad. Cuatro o cinco veces he estado a punto de morir”, afirmó.

 

CON UN CARIÑO ESPECIAL

Los escritores Arturo Pérez Reverte, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa ocupan un lugar importante en su vida de novelista y en lo particular.

“Arturo Pérez Reverte me dijo, un escritor sé hace una parte de su vida recolectando experiencias y otra parte contándolas, yo creo que no falta mucho que contar, porque estoy en una etapa en la cual tengo que contar.  A Carlos lo vi como una figura paternal, era un ídolo que yo tenía a los 18 o 20 años, siempre lo vi de manera respetuosa y con su muerte, me hizo sentir esa orfandad; iba a su casa a cenar, era maravilloso y le gustaba que lo hiciera reír. A Mario Vargas Llosa, también con gran respeto, le he dicho: “Una palabra tuya bastará para salvar mi alma”, destacó.

EL ORIGEN

Su familia, siempre ha sido algo especial y único que tiene muy presente en su memoria, y que sigue tan vigente como desde su niñez y juventud.

“Yo no tenía claro el dolor, solamente creo en la perplejidad, primero a lo largo de toda mi infancia, ella (su abuela Celia) me contaba cómo era México en 1910 y la historia de la familia. El día que ella se va, me deja la estafeta, como si me dijera, ahora te toca a ti contar, yo ya te conté, ahora tu cuenta, por eso, desde ese momento empieza la historia”, puntualizó.

A pesar de su rebeldía, sus padres, siempre lo aceptaron y quisieron tal cual, porque simplemente era su hijo, a quien querían y cuidaban.

“Mis papas eran gente muy normal, mi papá era un financiero y mi mama trabajaba en el banco de México, éramos una familia normal y siempre los trataba de hacer reír y eso los ayudó a lidiar conmigo, fui un hijo bastante atípico”, señaló.

EL CAMBIO

Ya es momento de tomar la vida de otra manera, de crear historias a partir de una nueva esencia, en la que mucho tiene que ver su esposa Adriana.

“Lo único que puedes hacer es tener un romance con la vida misma, a mi esposa la conocí en la Feria del Libro de Guadalajara. Hacerle un espacio en la vida a la persona, a la que quieres, tienes que cambiar las costumbres, la manera de trabajar y para mí este libro, también es la prueba de ese cambio, porque yo no quería que mi esposa fuera la viuda de la novela, porque así iba a pasar. Como digo en el libro, mi vida ha sido definida por mujeres y hasta la fecha, mis editoras el 95% por mujeres, porque las mujeres son las únicas capaces de meterme en cintura, a los hombres no les hago caso. Me es más fácil entenderme con las mujeres.  De mi esposa resaltaría, una memoria prodigiosa y una sonrisa que todo lo arregla”, comentó con voz tierna y mirada enamorada.

EL COVID 19

Quizá ya no vuelva a escribir una novela tan personal, pero quizá hay aún más que contar y todo derivado de esta cuarentena.

“Después de la edad de la punzada, dije que no iba a hacer otro libro, ahora no creo que vaya a hacer otro, pero dime, cuando empezó esta situación, empecé a escribir un diario de cuarentena, escribí 105 entregas, 180 páginas y voy a hacer un libro de eso (e insinúa con tono sarcástico) que sin duda, va a seguir contando su historia, con detalles, a partir de esta pandemia”, mencionó.

SIN PRETENSION, PERO CON UN OBJETIVO CLARO

La intención es seguir contando historias y quizá a algunos les ayude a algo en su vida, pero sin duda, no es intención.

“Yo quiero contar una buena historia, trato de contarla bien, a lo mejor alguien va a decir, me salvo la vida, me salvo el momento. Mi pretensión es hacerlo con la mayor calidad y que la historia funcione bien y de la mejor manera posible, eso es lo que tengo que hacer. Me importa el aquí y el ahora”, concluyó.

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