El presidente Leonés, Héctor López Santillana, supervisó ayer los trabajos de pavimentación y caminos en las comunidades rurales de Hacienda Arriba y San Antonio de Padua localizadas al nor-poniente de la ciudad.
Ambas comunidades conservan el pintoresco semblante rural y las tradiciones de antaño, como la costumbre generacional del lavado de ropa en la cristalina corriente de agua del río, que proyecta estampa de la naturaleza entre los modernos aires del milenio.
En estos poblados, pertenecientes al Polo de Desarrollo de Lagunillas, el alcalde López Santillana e integrantes de su gabinete municipal conoció el avance de la pavimentación de la calle principal de Hacienda Arriba.
La obra se ejecuta con una inversión de 1.5 millones de pesos e incluye guarnición, banquetas, señalética vertical y horizontal, instalación de la tubería de agua potable y 12 tomas domiciliarias, con el complemento del drenaje sanitario y del drenaje pluvial.
En San Antonio de Padua los habitantes “estrenaron” la rehabilitación de su camino, que facilita la movilidad con la zona urbana, así como la actividad productiva de la zona.
En la primera etapa se invirtieron 364 mil 569 pesos. La longitud total comprende más de 4 mil metros cuadrados.
El alcalde conoció también la regeneración del Jardín de Niños de San Antonio de Padua, compromiso asumido al principio de su administración, en una de sus primeras giras rurales.
La obra del “kinder” consistió en la construcción de aula educativa; equipamiento de juegos infantiles; construcción y equipamiento de sanitarios para alumnos y para maestros, compactación y nivelación del patio cívico; levantamiento y reforzamiento de muros perimetrales; introducción de servicios sanitarios e instalación eléctrica.
Como el plantel educativo se encuentra en una zona orográfica con pendientes, se realizó la adecuación y ampliación de escaleras, así como el retiro de vegetación arbórea en malas condiciones, junto con su pintura interior y exterior.
Hoy, el Jardín Niños luce renovado, así como con árboles frutales, y con juegos infantiles.
En su mensaje, el primer edil dijo a los vecinos que se busca con estas acciones la unión y reunión de las familias en las comunidades brindándoles todos los servicios, como salud, educación, trabajo y seguridad.
“Que nadie les vaya a poner una condición electoral. Esto no lo estamos haciendo por votos, esto lo estamos haciendo por la convicción de que el futuro de nuestro municipio está en nuestras comunidades, esto lo estamos haciendo por los niños para fortalecer a las familias. No hay sociedad que tenga futuro si se nos desintegran las familias y yo no quiero que se desintegren, queremos que sigan viviendo aquí, igual o mejor de lo que se puede vivir en la ciudad, lo único que debemos hacer es traer los servicios”, dijo a los representantes de la comunidad.
Recordó que en breve se presentará el plan que se llevará a cabo para mejorar la calidad de vida en las comunidades rurales, todo esto con el fin de lograr el desarrollo de estos polos en desarrollo.
Es un reto atender a 602 localidades, integradas en 95 delegaciones, pero integradas en doce polos de desarrollo, sí es factible.
VOCACIÓN CAMPIRANA
En entrevista, el alcalde explicó la clasificación de las comunidades en cuatro rubros: las comunidades peri-urbanas, ganaderas, agrícolas y mixtas.
Se trata de diagnóstico de la Dirección de Desarrollo Rural para determinar la infraestructura, servicios educativos y salud, vocación económica, para aplicar un trabajo específico.
Ejemplificó que las comunidades peri urbanas se convertirán muy pronto en colonias de la ciudad y por tanto, hay que prepararlas.
Otras comunidades, como San Antonio de Padua, mantienen su vocación agrícola y ganadera, que se preserva conjuntamente con actividades comerciales, para que tengan variedad de sustento a sus habitantes.
Recordó que en comunidades que preservan su estampa de antaño se preserva su imagen con obras que resaltan su vocación rural, como los pavimentos adecuados.
Explicó que se busca que la mancha urbana no alcance a la comunidad rural, mediante acciones para que los delegados, los ejidatarios y los pequeños propietarios puedan encontrar en la tierra una actividad rentable.
“Si ellos no venden su tierra es porque encuentran la forma de seguir haciendo un buen patrimonio en su comunidad (…) malo cuando empiezan las familias el interés en el campo, dejan las tierras sin cultivar. Entonces vienen las ofertas de los desarrolladores y les resulta atractivo venderlas. Lo que queremos es darles apoyo para que ellos no vendan sus tierras y eso será la mejor manera de evitar que la mancha urbana siga creciendo”, indicó.



