
Hoy en día se extrañan y se añoran las lluvias, pero ha habido momentos clave en la historia de León en que el agua ha causado estragos y destrucción. En el libro disponible en el Archivo Histórico para consulta física y digital, ‘Inundaciones graves de León, 1608-1998’, se habla de los eventos que, literalmente, inundaron a León y se registra la más funesta en su historia, ocurrida en 1888.
Al respecto, el libro antes citado reseña:
“El día 18 de junio, sin embargo, se descargó una terrible tromba en los cerros que forman la colina de la hacienda de Ibarrilla, arrojando dentro de la ciudad impetuosamente grandes torrentes de agua”.
Entre los terribles hechos, destaca:
“De los cerros descendían con espantosa celeridad inmensos arroyos de agua que el río ya pleno no podía contener, de modo que habiéndose descargado la tromba a las 6:00 de la tarde, a las 9:00 de la noche el río se desbordaba amenazador, y a las 11:00 había invadido la ciudad con sus aguas”.
Ya en el siglo XX, concretamente en agosto de 1996, ocurrió otra de las inundaciones más temidas en la historia de la ciudad. Concretamente el 31 en la noche. Para la madrugada ya había 4 personas muertas como saldo, que fueron dos niños y dos adultos.