Bienvenidos aquellos que han partido de este mundo terrenal, todo México huele a cempasúchil y copal, así se vive el Día de Muertos en el Panteón San Nicolás.
Edificado desde el año de 1830, este camposanto es el recinto de historias y recuerdos que han marcado la vida de los leoneses.
Cada año, como es tradición, llegan familias completas para visitar las tumbas de sus seres queridos, hacen limpieza, pintan las letras, dejan flores, globos y ofrendas.
“Uno nunca, nunca los olvida”, dicen todos los visitantes, quienes, además, hacen su altar en sus domicilios, resaltan que los recuerdos mantienen vivos a aquellos que se han adelantado en el camino.
En los alrededores de este camposanto, todo es color. Los comerciantes hacen la vendimia de lo necesario, desde comida hasta promocionar paquetes funerarios.
Chicos y grandes, se reúnen y comienzan a contar historias de sus difuntos. Entre lágrimas y risas, se vive el Día de Muertos. Qué sería de los mortales sin la esencia en nuestros corazones, de aquellos que ya no están a nuestro lado.
Marisela Torres Asencio, está a lado de su papá y hermana, frente a la tumba de su madre, quien murió el 19 de diciembre del 2023, orgullosa de preservar la tradición, mencionó que hay otras hermanas que estarán visitando el San Nicolás para estar un momento con los restos mortales de su mamá, Ramona Ascencio.
