La colonia Obrera tiene muchas necesidades, pero destacan dos: atención para que muchas de sus fachadas sean remodeladas, y mayor vigilancia por parte de las autoridades.
Los casos de inseguridad y crímenes en la colonia Obrera y sus alrededores, donde se encuentra el Templo del Santuario y a unos pasos después, la Miguel Alemán. Se trata de zonas densamente pobladas y además, muy populares en la capital del calzado, son comunes. Basta con recordar dos eventos: el primero, en febrero de este año, cuando asesinaron a una persona en República de Perú y Sonora; y el l 8 de marzo, asesinaron a una pareja en la misma colonia, en la calle Florencio Antillón.
La colonia Obrera es la quinta más antigua de León, y de acuerdo con los vecinos, actualmente se encuentra olvidada: las casas abandonadas, las escalinatas en mal estado, y la escuela “Miguel Hidalgo” abandonada, sin rescatarse ni tomarse en cuenta para actividades académicas y culturales. Todo esto, expresan los vecinos, no hace sino que los delincuentes se enfoquen en robar allí.
Ángeles Hermosillo lleva años viviendo entre las escarpadas subidas y bajadas de la colonia, entre sus estrechas calles y sus escaleras que llevan a las calles más altas y permiten ver parte del centro de León. Como muchos vecinos, fue asaltada. Explica que, en ocasiones, los taxis no quieren entrar a la colonia, y nunca falta que, por las noches, se escuchen balazos.
Para vecinas como Martha Padilla, es necesario que muchas de las calles se restauren, y que se les apoye con el programa “Pinta tu entorno”. Eso -consideran- ayudaría mucho.
“Lo triste es que la colonia Obrera se encuentra a cuatro cuadras del centro, y debe de tener una buena imagen para todos los turistas que llegan del estado y del país. Hace cinco años que se hablaba de reestructurar la zona… pero hasta el momento no ha habido más información” dice Beatriz Robles, ama de casa en la Obrera.
Mientras tanto, la escuela Miguel Hidalgo tiene años así, abandonada.