Mas comerciantes de la Zona Piel han cerrado sus locales y negocios, no sólo por la situación de salud que aqueja al país, sino por todo lo que ha generado a su alrededor como las bajas ventas y la delincuencia.
Para Juan Francisco Romo, locatario y presidente de CEZCAL, la asociación civil que integran, la situación es muy grave, pues esta cadena productiva, considera el líder, se paró por la falta de ventas.
Señaló además que Plaza del Zapato ya cerró sus puertas así como Plaza Piel y un sin número de locales dentro de otras plazas y fuera de ellas también, y recalcó que no es tanto por el miedo al virus, sino porque en automático se provoca el cierre con las condiciones tan difíciles que lo rodean.
«Como le hemos dicho a las autoridades se da el cierre porque no hay gente, no hay clientes, llevamos tres semanas con cero ventas, desde hace dos semanas anteriores, al ver que ya no vendíamos y con el problema del Virus del COVID-19 decidimos no exponernos, ni exponer a la gente, por lo que se optó por cerrar, aunque algunos compañeros siguen con la esperanza de que llegue algo de gente, pero sinceramente es más el riesgo que lo que se pueda vender» expresó el presidente.
De manera personal Juan Francisco Romo comentó que en 22 días sólo lo han contactado dos clientes, a los que envió un paquete de mercancía a cada uno a diferentes estados, ambos por la cantidad de 6 mil pesos, esto en tres semanas que no son suficientes para cubrir los gastos de renta, impuestos, sueldos, servicios, mantenimiento que suman entre 20 y 30 mil pesos mensuales.
Muchos clientes dijo les cancelaron los pedidos y otros suspendieron los pagos, situación que señaló los tiene involucrados y afectados a todos en la misma situación, ya que es una cadena de muchos clientes foráneos, algunos de los cuales les hablaron para decir que bajarían las cortinas y que suspenderían pedidos y pagos hasta nuevo aviso.
Recalcó «No es tanto el miedo a morirnos por el virus, sino por morirnos de hambre y no sabemos cuándo se reactive esta situación, ese es otro de los fantasmas contra los que estamos peleando, ya que de alargarse esto las pérdidas y afectaciones serían innumerables pero sobre todo los negocios que cierren definitivamente luego de un quiebre».
