No siempre después de la tempestad viene la calma, y prueba de ello es la gente de las diferentes secciones de la colonia Torremolinos, así como del bulevar Río Mayo y otras colonias cercanas, pues tras las lluvias, ahora deben lidiar con la acumulación de basura y los lodazales.
Por varias calles de Río Mayo, Parques la Noria y Valle de Jerez se podía ver lodazales y basura húmeda. Incluso hubo vecinos como Manuel Ramírez, quien tomó la iniciativa de agarrar una pala y comenzar a remover el lodo, porque en algunas zonas era sumamente difícil transitar ya fuese a pie o en bicicleta.
Por otro lado, está el caso de Ana Luz, habitante de Parques La Noria, quien a su tercera edad le cuesta trabajo desplazarse entre los lodazales. Un caso similar es el de Cinthia Guzmán, quien vive cerca del bulevar Río Mayo. Ella advierte:
“Después de las lluvias ahora hay que ver la manera de limpiar el lodazal y de remover la basura. Sin no es el calorón, entonces son estás lloviznas. ¡De veras que ya el clima está loco!”
CON MANGUERA
Jorge López Castro, por su parte, tuvo que limpiar con manguera el lodazal que obstruía la puerta de su casa. Sin embargo, él señala que aunque su hogar se llenó de basura y lodo, la gente de otras colonias, como San Juan de Abajo o la Diez de Mayo, ubicadas no muy lejos de allí, la pasaron mucho peor.
Los daños fueron evidentes en la mayoría de las casas. Uno de ellos fue Luis Saucedo, quien a diferencia de otros de sus vecinos, vive en la Primera Sección donde los daños fueron menos graves.
Desgraciadamente, no todos corrieron la misma suerte: hasta el sábado en la mañana era posible ver colchones empapados y muebles en las calles, que debido a la inundación habían quedado inservibles.
