La relación de Japón con Guanajuato va más allá de lo comercial, porque hoy la comunidad nipona se ha adaptado a la cultura mexicana, su comida, sus equipos de futbol y beisbol, su gente, y hasta sus fiestas.
La primer cónsul de Japón en León, Kayoko Furukawa, dijo que existe un gran interés de los japoneses por adecuarse a la vida en Guanajuato, donde las familias han encontrado coincidencias, y diferencias para valorar la riqueza de ambas naciones.
Las mujeres japonesas estudian desde hace meses comida mexicana, como la elaboración de mole, platillo muy típico de este país.
“Las mujeres llevan a sus hijos a clases, entonces se dieron cuenta que tenían tiempo libre, y quisieron usarlo en aprender a cocinar comida de México, a su vez también las familias mexicanas con las que tienen relación los japoneses quieren aprender hacer comida japonesa”, manifestó.
Con la llegada de armadoras automotrices a Guanajuato, se disparó también el número japoneses, y a la fecha en la entidad viven 2 mil; así como en la Ciudad de México 12 mil.
ALEGRES
Kayoko es la japonesa más alegre que he conocido, pareciera que en tan solo un año de su estadía en Guanajuato se ha contagiado de la sonrisa habitual de los mexicanos, como lo escuche en varios congresos, “los mexicanos son muy sonrientes, incluso en el trabajo, siempre ríen”, comentó uno de los ponentes japoneses.
Hoy vemos familias enteras en los estadios de futbol, y beisbol, vivir la pasión como un mexicano, resulta algo curioso.
También lo declaraban empresarios japoneses a su llegada a la entidad, de que venían no solo a invertir y por la mano de obra, que de verdad querían implementar en sus empresas procesos humanísticos, porque les interesaban los mexicanos como personas, adoptar esta tierra y sembrar en ella, pensé que era parte de un discurso, hoy veo un japonés adoptando un estilo de vida.
El japonés es serio, muy ceremonioso, educado, trabajador y diplomático, por ende disciplinado, pero el escucharlos hablar elogios de México, de su gente, del valor de su trabajo, y que quieran adoptar estilos de vida de este país, resulta halagador de un pueblo que se ha levantado y ha resurgido de las cenizas.
La Primer Cónsul nos narró de su familia, su hijo pequeño al que le gusta ir a la escuela con niños mexicanos, a quienes ha sumado a la lista de sus mejores amigos.
FALTA DE GASOLINA
Kayoko Furukawa resaltó la solidaridad del pueblo mexicano y para con otros. Con la crisis por la falta de gasolina, la comunidad, japonesa la paso también mal, sin embargo los vecinos los ayudaron, ya que resultaba difícil llevar a sus hijos a la escuela.
Sin duda el lenguaje ha resultado ser una barrera para relacionarse de manera más amistosa con los mexicanos, sin embargo esto ha animado a los japoneses a estudiar español y guanajuatenses a estudiar japonés.
FIESTAS
El mexicano hace fiesta de todo, siempre han de fiesta, dijo sorprendida Furukawa.
“Hemos ido a bodas, bailan mucho, la comida también la disfrutamos, aunque tenemos que irnos temprano para que los niños se duerman, no estamos acostumbrados a estar de noche como el mexicano”, manifestó.
Indicó sin embargo que los japoneses quieren cada vez más ir adecuando sus vidas y relaciones con los mexicanos.
SITIOS FAVORITOS
La capital del Estado y San Miguel de Allende, son los sitios favoritos de los japoneses, por su arquitectura, la comida y la amabilidad de su gente.
La Primer Cónsul, comentó que la película Coco internacionalizó a Guanajuato y en Japón no fue la excepción, incluso sus familiares y amigos, todos le preguntan cómo es Guanajuato.
“Nos gustó mucho la película, entendimos lo que significa el Día de Muertos para los mexicanos, pero sobre todos el colorido de la arquitectura de Guanajuato, capital. Me piden que le tome una foto a las calles de Guanajuato, y les encantó (…) dicen sí se parece al que vimos en la película, ellos quieren conocer Guanajuato por la película”, resaltó.
LAS JACARANDAS
En esta temporada las jacarandas se visten de color, cientos de flores moradas que tapizan el piso, como una alfombra para dar paso al majestuoso árbol que cautivó a los japoneses.
El gran parecido de las jacarandas al árbol de cerezo en Japón, ejemplares que florean en esta misma temporada.
“Los cerezos comienzan a florear al mismo tiempo, y para nosotros significa el comienzo del año fiscal ‘Sakura’”.
Para el mexicano marca la llegada de la Primavera, pero algo más característico florea justo antes de la Semana Santa, muy significativa para la religiosidad de los mexicanos.
El color morado representa el luto por la muerte de Jesucristo; y quizá sea una coincidencia pero los leoneses lo relacionaron de esa manera.
HISTORIA DE LA JACARANDA
Según algunos textos, las jacarandas también llegaron por mano de japoneses a México, ya que Plutarco Elías Calles las vio en Washington, y en cuanto pudo le solicitó algunos cerezos a los japoneses.
Sin embargo por el clima resultaba difícil que se dieran en México.
Pero les regalaron jacarandas que fueron traídas de Sudamérica.