Actualmente, la nostalgia por la década de los ochenta está más viva que nunca. No solo en León sino en varias partes del mundo. Así lo demuestran las películas, series, covers de canciones, libros sobre el tema y hasta fiestas temáticas.

Durante los ochenta, en León se fundó en Centro de Investigaciones en Óptica, se derrumbó la Callejuela Padilla y se fundó la Plaza del Zapato y la ahora extinta Plaza San Miguel. Hoy en día todo eso ha quedado atrás, sobrevive solo en la memoria y los documentos históricos… por eso, uno de los pocos lugares para recordarlo son tianguis como “La línea de fuego” donde hay puestos de segunda mano dedicados a eso.
En el tianguis La Línea de Fuego hay arriba de 3 mil puestos, y de estos, alrededor del 20% están dedicados a objetos de segunda mano. Es en la colonia Nuevo León y Las Hilamas donde más comunes son los puestos con cosas de este tipo.
LA FAYUCA
La fayuca y los tianguis fueron, desde finales de los años setenta, un elemento fundamental de la cultura ochentera. Todos los que fueron niños aquellos años recuerdan que iban con sus padres a comprar juguetes de personajes como He-Man o caramelos estadounidenses, algo que hoy en día no es normal, desde que se popularizó el TLC y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en ingles), así lo recuerda Jesús Téllez, Presidente de Comerciantes de la Línea de Fuego.
“Anteriormente era común comprar perfumes y golosinas en los tianguis, así como juguetes y otros artículos. Así fue como en los ochenta llegó todo eso a la cultura popular. Los comerciantes empezaron a tratar fayuca desde la frontera. Los tianguis eran los medios de distribución. Esto sucedió no solo en León, sino en todo el país”.
Paradójicamente, hoy en día los tianguis venden la fayuca del pasado, convirtiéndose en comerciantes de la nostalgia. Por ejemplo, señoras como María Fernanda y María Isabel venden juguetes y artículos como pitufos, cubos rubik, teléfonos de mediados de la década que nos ocupa, muñecos de la “Cajita feliz” cuando apenas llegaba a México. Incluso, han vendido videocaseteras Beta a 600 pesos, más por la nostalgia que por otra cosa.
EL PORQUÉ DE LA NOSTALGIA
Mucho se ha escrito, filmado y especulado sobre este interés por la nostalgia de los años ochenta. La revista estadounidense Newsweek publicó el artículo “Why do we love the eighties too much” donde explica que la nostalgia es natural y necesaria para conocer nuestra cultura como seres humanos, aunque también reconoce que esta nostalgia es una táctica de marketing.
Sea como fuere, los ochenta siempre estarán presentes, al menos en películas y canciones, y en la mente de aquellos que lo vivieron o anhelaron vivirlos.
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