Las ventas, la situación del mundo, la pandemia del coronavirus y la crisis… todo eso ha vuelto al 2020 un año difícil para clientes y comerciantes del Descargue Estrella, que junto con la Central de Abastos es uno de los mercados fundamentales para la ciudadanía leonesa.
El presidente del Descargue Estrella, Ramiro Sánchez González, está consciente que desde el 25 de diciembre por la mañana el estado de Guanajuato ha vuelto al tan temido semáforo rojo. Al respecto, señala que se van a extremar las precauciones y a seguir al pie de la letra todos y cada uno de los protocolos que marca la Secretaría de Salud.
Luego, está el asunto de los precios. Sobre esto, Ramiro Sánchez señala: “En este sentido, los precios siguen igual porque apenas está empezando esto. El problema será a partir del lunes, cuando ya se regularice todo. Allí puede haber problemas, cierres y restricciones. Pero en ese caso tendremos que esperar”.
Lo que es un hecho es que frutas como la mandarina, o la naranja, suelen subir de precio en esta temporada, mientras que otros productos como es el caso del aguacate o la cebolla se mantienen en un precio mucho más económico. Así lo informa Ramiro… no importó que no hubieran posadas, aun así aumentaron los precios.
“Para el 2021, sinceramente, nuestras expectativas no son nada positivas”, reconoció Ramiro.
El Descargue Estrella, al igual que el Mercado Aldama, lucía repleto de gente la mañana y la tarde del sábado, y aunque a primera vista parece un día “normal” (es decir, previo a la pandemia) no todo mundo tiene dinero ni posibilidades económicas para llenar la despensa como si lo hiciera en cualquier situación. Indudablemente, para la ciudadanía es cada vez más difícil.
La opinión de los clientes tampoco es diferente a la de Ramiro. El año ha sido complicado para surtir la despensa. Así lo considera María Elena Robles, madre de familia y esposa. Explica: “Este año a mi esposo lo mandaron a descansar en la fábrica donde trabaja. Gracias a Dios, no le quitaron su sueldo pero sí le pagaron nada más la mitad. Sobrevivimos con dinero que nos daban nuestros hijos, que ya son mayores de edad y nos apoyan, pero si esto sigue no sé qué es lo que vamos a hacer”.



