El miedo y el desconcierto son las emociones predominante en el polígono de Medina y Alfaro, después de que una pequeña de dos años muriera en una balacera. Por quienes más temen los adultos, es por los niños.
Alfaro y Medina se encuentran retiradas de la mancha urbana leonesa. Es una de las zonas inseguras de León, y de acuerdo con el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) se trata de uno de los polígnos de desarrollo, junto con otras colonias como La Jacinto López, San Francisco, San Juan de Abajo, Los Castillos, por mencionar algunas.
En Medina y Alfaro hay varias calles sin pavimentar, así como viviendas que requieren atención. En los límites de la colonia se alcanzan a ver los cerros y la vegetación, estando más cerca del campo que de la mancha urbana. Con el paso de los años, la inseguridad y la delincuencia han permeado la zona. Prueba de ello fue el caso ocurrido la noche del sábado.
Mario Alberto Allende, por ejemplo, es un habitante de Alfaro que sabe lo crítica de la situación, al expresar: “Aquí lo que nos queda es cuidarnos y cuidar a nuestros hijos. Yo tengo un niño de dos años, y no quisiera que le pasara nada. Ya hasta da miedo darle permiso para que salga a jugar. No sabes si va a acabar en malos pasos o algo peor”.
Wendy Hernández es madre de familia, y vive entre Medina y Alfaro, trabajando como vendedora de zapatos y ama de casa. Es progenitora de dos hijas. “Fue horrible lo que le pasó a esa niñita. Apenas nos enteramos en la mañana y no queremos que le vuelva a pasar a nadie. Ojalá ahora sí las autoridades nos echen la mano, aunque sea con más vigilancia”.
Mariana Quesada, quien se dedica al aseo de casas ajenas y no es madre -al menos hasta el momento- señala: “donde vivimos, con lo que ganamos y como está la situación, nos la pensamos dos veces antes de tener un hijo. Es algo que yo he platicado con mi esposo muchas ocasiones”.
