Empresarios de la Confederación Patronal de México exigen al gobierno federal preservar la autonomía del Banco de México, fundamental para la estabilidad económica del país.
Lo anterior dio a conocer el presidente de la Coparmex León, Héctor Rodríguez, quien pidió a la federación mantener la democracia y la autonomía de las instituciones como lo es Banxico.
“En Coparmex somos fervientes defensores de la democracia y por lo tanto de la autonomía de los órganos constitucionales, en la coyuntura actual queremos dejar en claro nuestro posicionamiento a favor de la autonomía del Banco de México para garantizar la estabilidad económica del país”.
“Nos preocupa que las decisiones que toma la Junta de Gobierno del Banco central se den a conocer y se difundan antes de que sean oficializadas por el propio órgano autónomo, son hechos que vulneran la autonomía y la ley del banco central, y que no deben repetirse para garantizar la independencia en la toma de decisiones y la efectividad de la política monetaria”, dijo en referencia al adelanto de información sobre el incremento en las tasas de interés que dio el presidente de México Andrés Manuel López Obrador.
“Es delicado, en particular, cuando se trata de decisiones como el incremento o decremento de tasas de interés, que repercuten en el control de la inflación, que de hecho se ubica en los niveles más altos en dos décadas”.
Informó que en el Plan Estratégico 2019-2023 trabajaran para garantizar la autonomía de instituciones como el Banco de México, fundamental para garantizar el mejor manejo de la política monetaria del País.
Asimismo, recordó que para superar el estancamiento del país, es necesario generar un mejor panorama económico del país.
Recordó que la confianza empresarial mostró en enero una caída en los tres sectores que mide el INEGI como manufactura, comercio y construcción, en particular, el sector comercio registró la mayor caída de menos 2.6 puntos y el sector manufacturero hila dos caídas consecutivas.
Más aún, las cifras del sector automotriz, uno de los más importantes por considerarse un indicador de la fortaleza de nuestra economía, reflejan que aún persisten problemas con las cadenas de suministro y la escasez de insumos.
En enero, las ventas cayeron 3.8%, producción descendió 9.1% y exportación bajó un 3.1% de vehículos ligeros que mostraron reducciones anuales.
Por su parte, la inflación para enero se ubicó en 7.07%, la más alta para un mes de enero desde 2001. En particular, los alimentos y bebidas tuvieron un incremento del 11.91% con respecto al año anterior, lo que refleja las afectaciones que han tenido los bolsillos de las familias en esta cuesta de enero.
Concluyó que es necesario el fortalecimiento de las cadenas de suministro en sectores estratégicos “que nos permitirá aprovechar el dinamismo de la economía de Estados Unidos”.



