La primera mañana del 2025 ha comenzado, y como es habitual, las calles de León amanecieron solas. Con excepción de uno que otro trabajador, el personal del SIAP y las unidades del transporte público, pocos fueron los ciudadanos que recorrieron la ciudad.
Poco a poco las fiestas terminan y todo vuelve a la rutina y la normalidad. Ahora, la gente se prepara para el último gran festejo: la visita de Melchor, Gaspar y Baltazar a los hogares de los pequeños y la rosca de reyes.
