
Guiados por una brillante actuación del ex ligamayorista Justin Turner, los Toros de Tijuana apalearon 10-2 a los Bravos de León para asegurar el segundo juego de la serie en el Estadio Chevrón.
El castigo fronterizo comenzó desde el amanecer del encuentro, hilando carreras en los primeros cuatro episodios ante la serpentina leonesa. Sandber «El Oso» Pimentel intentó revivir a la tropa del Bajío al conectar un cuadrangular solitario, pero el pitcheo local controló los intentos de rebelión.
Los ánimos se calentaron en la fatídica séptima entrada, cuando un pelotazo en el turno de los Toros provocó un conato de bronca que vació los dugouts. Tras el altercado, el ampáyer expulsó al relevista brava Jonás Garibay y al jugador local Junior Lake. Inmediatamente después del incidente, Tijuana timbró tres rayitas más para sellar la pizarra, haciendo inútil un segundo vuelacercas de Pimentel.
Para el tercero de la serie, los dirigidos por Miguel Tejada mandarán a la lomita de las responsabilidades a Jeff Lindegren con la misión de evitar la barrida, mientras que por los astados abrirá David Reyes.