En la entidad viven con VIH más de 4 mil 600 pacientes, según la Secretaría de Salud y aunque está comprobado que es una enfermedad autoinmune controlable, aún en estos días genera tabú y rechazo social. Esta cifra representa un incremento del 189% respecto a los 1 mil 605 que se tenían contabilizados en 2018.
Eva María Gutiérrez Delgado, internista e infectóloga, mencionó que los tres centros que en el estado atienden este padecimiento en el estado, dan seguimiento al 60% de los pacientes, en especial a aquellos que no son derechohabientes del Sistema de Salud como el IMSS o el ISSSTE.
«Nosotros atendemos al 60% de los pacientes que tienen VIH y algunas enfermedades como sífilis y hepatitis C. El resto se divide entre el IMSS, ISSSTE, los hospitales de la Sedena, y otras instituciones.
Nosotros nos encargamos de pacientes que no cuentan con ninguna derechohabiencia de otras instituciones para que ningún paciente se quede sin atención médica. Ofrecemos un servicio totalmente gratuito además de que realizamos pruebas de diagnóstico para cualquier persona», compartió.
Dijo que las pruebas son gratuitas y duran entre 10 minutos y para aplicarlas se requiere del consentimiento de la persona y su firma
“Todos los resultados son anónimos y para su aplicación no requieren ni cita, ni ayuno para la prueba de sangre. Sí hay una prueba positiva se canaliza a la unidad correspondiente de la institución que tiene derechohabiencia», explicó.
Mencionó que en el caso de León en los últimos tiempos, se mantiene prácticamente el mismo número de pacientes y no se ha visto un incremento.
«Ha mejorado un poco, pero sin duda es un tema tabú y se sigue discriminando mucho a los pacientes. Uno puede tener una reunión familiar y social donde se puede decir que te acaban de diagnosticar con diabetes, pero no de VIH y es por el temor al rechazo», subrayó.
Atribuyó a lo anterior el que muchos pacientes positivos viven sin decirlo ya que aún prevalece la mala información en esta enfermedad.
Este crecimiento muestra las estrategias de detección temprana, las cuales permitieron, a través de 559 mil 886 pruebas rápidas de VIH, identificar y tratar oportunamente a los pacientes durante el último sexenio.
