A unos les valió madres y a otros les faltaron pantalones.
Las dos frases de Carlos Alazraki, en voz de Gerardo Sánchez, el candidato del PRI, dominaron el debate en Guanajuato. A lo mejor no consiguen ningún voto –nadie le dará su voto por mentar madres o por tener muchos pantalones como Andrés Granier-, pero fueron frases atrevidas y divertidas, que acapararon los reflectores.
Hay distintas versiones sobre quién fue el ganador, pero en realidad no hay un ganador absoluto.
Hubo quienes dijeron que Felipe Arturo Camarena fue el ganador, por su actitud de propuestas y su estrategia de no pelear, su claridad para explicar los temas y su firmeza para defender sus argumentos.
Aunque también hay quienes piensan que el ganador fue Diego Sinhue Rodríguez, el candidato del PAN y el Frente, por su seguridad al exponer las propuestas, su tranquilidad ante los ataques y su determinación en cada intervención y diálogo. Diego Sinhue Rodríguez fue atacado por Ricardo Sheffield y Gerardo Sánchez, pero la libró sin problemas. Se veía seguro. Su expresión corporal fue correcta y su tranquilidad en el rostro le ayudó a crear la percepción de cierto dominio de la escena. Diego ganó por el simple hecho de que salió bien librado del primer debate en Guanajuato.
El candidato de Morena, Ricardo Sheffield, quedó a deber. Se excedió en los ataques hacia Diego y sobretodo su actitud fue burlesca e irrespetuosa para la institución y para el evento. Era un evento serio y no una pachanga. Por momentos, Sheffield hacía recordar los tiempos cuando salía en la televisión en la matiné del 10. Sheffield se veía forzado. Su risa era fingida y trató de hacerse el chistoso, sin conseguirlo. Sheffield se ha equivocado. Trató de acusar a Diego de corrupción, haciendo creer que los 8 mil millones del programa Impulso no sirvieron para nada –sin entender que hay miles de personas que conocen el programa-, y cuando habló del árbol de Diego, ni siquiera se veía el letrero.
Gerardo Sánchez hizo un gran esfuerzo, pero no fue suficiente. Durante todo el debate se dedicó a leer los textos que le escribió su asesor Carlos Alazraki, pero sin hacerlos suyos y sin dominarlos por completo. Gerardo tuvo dos o tres buenos momentos en la noche, pero le faltó soltura. Gerardo tuvo algunas frases interesantes y cuestionamientos atinados contra el PAN y Diego, pero se veía algo tieso, y eso le restó contundencia. Gerardo debe soltarse y estar pleno, de lo contrario, no logrará conectar con los ciudadanos, aún cuando tenga conceptos diferentes y populares.
La maestra Bertha Solórzano, del PANAL, se dio a conocer. En realidad casi nadie identificaba su rostro, pero dejó pasar una gran oportunidad de sumar votos. Ella se veía seria y sólida, pero nunca conectó con el auditorio y menos con los ciudadanos.
Nada espectacular en el debate.
Nada importante para los guanajuatenses.
No hay un ganador contundente. El único que en realidad ganó fue el publicista Carlos Alazraki que seguramente cobró muy bien por la asesoría a Gerardo Sánchez y por esas frases locuaces de pantalones y madres que bien sirvieron para quitarle lo aburrido a un debate condenado al olvido.



