
Debido a la pandemia y los recortes federales en la cultura y el arte, ha sido muy difícil hacer eventos del tamaño del GIFF. Hoch señala que solo se puede lograr sumando esfuerzos, y trabajando en conjunto entre empresarios, políticos y dependencias, creando una sinergia que se está logrando muy bien en León, Irapuato y San Miguel de Allende.
Sarah Hoch señala que al ser un evento híbrido, el streaming tendrá un papel sumamente importante. Así fue desde el año pasado y lo será este 2021, pues la situación de la pandemia persiste.
“El festival es reconocido por ser pionero en trabajar nuevas tecnologías. Hace diez años, cuando la gente casi no sabía qué era Netflix, participamos en un encuentro llamado ‘El distribuidor está muerto, larga vida al internet’, lo cual se enojaron todos, pero nosotros queríamos mover el tapete para abrir los ojos, pues el tema del streaming iba a estar en la casa de todos, y era donde íbamos a ver las películas”, recuerda Hoch.
Hoy en día, consumir películas y series en casa es completamente natural, pero en ese entonces no era tan común. Con el paso del tiempo surgió Filmin Latino y otras plataformas. “Las cosas iban a cambiar, y cambiaron, pero el festival viene hablando de este tema desde hace muchos años”.
Aunque el GIFF no tiene su propia plataforma de streaming, pues no son dueños de las películas, sí surge durante el festival, y así fue desde el año pasado. Afortunadamente, para todos los cinéfilos, hay un canal del festival que nos ocupa en Filmin Latino.
“La transición fue muy sencilla para nosotros, porque ya estábamos en ello. Para nosotros es muy padre, pues estamos marcando pauta”, dice.
“Creo que el streaming es la respuesta del cine mexicano para tener más difusión. Ha sido muy complicado tener espacios, pero estas plataformas, hambrientas de contenido, han llevado a producir series de altísima calidad que se ven en todo el mundo. Ha traído nuevas economías al cine mexicano. Una cosa muy positiva”.