
Este diario visitó las inmediaciones del jardín principal de este tradicional barrio y pudo observar cómo sigue acordonado por las autoridades municipales para evitar mucha aglomeración de ciudadanos.
A pesar de que en el lugar había muy pocas personas, la mayoría se encontraban a los alrededores.
Incluso personal de la Secretaría de Seguridad Pública de León -como agentes de Tránsito y Policía- resguardaban a lo lejos el jardín, un lugar en donde personas de todas edades convivían tradicionalmente antes del COVID.