De nueva cuenta, un hecho delictivo ha sacudido la paz y la tranquilidad de la Zona Centro. Esta vez ocurrió en la zona cercana a la colonia Obrera y el Santuario, sobre la calle Florencio Antillón.
Aunque es un hecho indiscutible del crimen deteriora la paz social, no se puede negar que la zona donde ocurrieron los funestos hechos es una de las más importantes del centro leonés, repleta de momentos y nombres que han quedado plasmados en los libros.
Florencio Antillón es mucho más que un nombre con el que se nombró a una calle y a un parque en la capital del estado. Se trata de quien fue gobernador de Guanajuato entre 1867 y 1876 quien tuvo gran relevancia para todo el estado y además, fue bisabuelo de Jorge Ibargüengoitia Antillón, uno de los mejores escritores que han existido en Guanajuato, Autor de ‘Estas ruinas que ves’ y ‘Las Muertas’.
La colonia Obrera y el Descargue Estrella, donde ocurrieron estos sangrientos hechos, son dos lugares emblemáticos de León. Uno por su historia y otro por su comercio constante.
La información del Archivo Histórico sobre la colonia Obrera, señala que se trata del quinto barrio más antiguo de la ciudad (además de San Miguel, el Coecillo, Barrio Arriba y San Juan de Dios) y la caracterizan sus intrincados callejones y escalinatas, que en redes sociales la gente compara con los de la capital del estado.
Por su parte, el templo del Calvario, de acuerdo con información de la revista ‘Memoria Leonesa’ #19, “comenzó a construirse el domingo 7 demayo de 1870, bajo la iniciativa del Canónigo Pablo de Anda Padilla (…) La primera piedra se colocó el 13 de enero de 1839 en el cerrito de San Lorenzo, al final de la calle de Iturbide, que hoy Miguel Hidalgo”. En cuanto al Descargue Estrella, basta con recordar que tiene más de medio siglo al servicio de la ciudadanía leonesa.
Puntos de la ciudad que demuestran una rica historia, y no solamente actos delictivos.
