El Liber Festival inició con el estreno de la reciente producción operística del Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia Saldaña, que por primera vez realizó una ópera de Wolfgang Amadeus Mozart, “El Rapto en el Serrallo”, el miércoles por la noche en dicho recinto.
El Teatro del Bicentenario en coproducción Arte & Cultura Grupo Salinas, apostó por la producción de Mozart, un singspiel desarrollado en tres actos, un formato en el que las formas musicales y las arias no son tan complejas, además de que incluye recitativos hablados.
Con la participación de la Camerata de Coahuila, dirigida por Ramón Shade; el Coro del Teatro del Bicentenario dirigido por Jaime Castro Pineda, además de la intervención del grupo Segrel y Tambuco, Ensamble de percusiones de México, se realizó en montaje cuya Dirección musical estuvo a cargo de Antoni Ros Marbá, mientras que la puesta en escena y dramaturgia fueron de Sergio Vela.
Recordando el pasado con nostalgia
La historia de “El Rapto en el Serrallo” inicia con el Baja Selim (Nicolas Sotnikoff) narrando algunos de sus recuerdos de el y los momentos que lo llevaron a desarrollar situaciones en las que toman partida, la bella Kostanze (Leticia de Altamirano), Belmonte (Edgar Villalva), y sus sirvientes Pedrillo (Enrique Guzmán) y Blonde (Anabel de la Mora).
La escenografía fue una producción de arte visual y animación desarrollada por Ghiju de Leòn y Anabel Arteaga, aquello era un juego de escenarios que pasaban de ser una biblioteca al exterior de algún edificio turco, o la entrada de alguna opulenta vivienda.
En el primer acto, Pedrillo y Blonde, luego de ser capturados junto a Konstanze, son designados a las labores de jardinería bajo las órdenes del malvado Osmin (Bernd Hoffman) mientras que la última sigue gozando de cierta libertad, ya que el Bajà Selim se ha enamorado de ella, aunque la bella enamorada de Belmonte le ha jurado fidelidad.
Osmin acosa continuamente a Blonde, mientras que el Bajà Selim, le da un ultimátum a Kontanze para que se su única esposa, ella prefiere la muerte, algo que ve como su única salvación.
Durante el tercer acto se muestra como Belmonte se arriesga para salvar a Konstanze, al final los cuatro son llevados ante en el Bajà, quien se da cuenta de que Belmonte es hijo de Lostados, quien fue el hombre que provocó la ruina inminente de Selim e incluso lo privó de su primer.
La venganza sería inminente para tal situación, pero el Bajà Selim ha sufrido demasiadas injusticias y no se permitiría ser parte de una; los prisioneros después de ser puestos en libertad, regresan a Oràn, territorio español.
Algo que destaca de la producción del “Rapto en el Serrallo” es la musicalización del singspiel, en el que Tambuco y Segrel, interpretaron de buena forma cada pieza, incluso los músicos se caracterizaron cual si fueran habitantes de Argelia.
La puesta en escena tuvo una duración aproximada de tres horas, tiempo en el que entre arias (en alemán) y recitativos (en español), la gente vivió una historia en la que el amor y las decisiones del Bajàr Selim, quedaron sorprendidos.
Aún quedan dos funciones del “El Rapto del Serrallo”, y varias actividades de Liber Festival, entre las que se encuentran los conciertos en solitario de Tambuco y Segrel, consulta el programa completo en las redes sociales del festival.



