Los neumáticos o llantas en desuso son grandes factores para la contaminación ambiental y también representan el criadero de diversas plagas.
Conforme con el Instituto de Ecología del Estado de Guanajuato, en el año de 2013 el total de neumáticos fuera de uso y desechados a diario era de 33 toneladas.
El impacto ambiental y daños a la salud al estar las llantas mal dispuestas en la vía pública, en arroyos, en los baldíos y en azoteas de las casas, son provocados ya que son el lugar ideal para la creación y reproducción de flora y fauna nociva.
Y una vez que llueve, las llantas son el principal lugar donde el mosquito portador del dengue se reproduce, a veces son quemadas y también provocan un grave daño al aire.
Aldara Gómez Llano, directora de vinculación con el entorno de la dependencia de Gestión Ambiental del municipio, en entrevista con este diario señaló que por lo regular las llantas se desechan en lugares no ideales para su estancia, como por ejemplo que vayan al relleno sanitario en lugares no controlados, “esto genera mucha contaminación porque además tarda mucho en degradarse una llanta”, explicó.
Así pues, cuando invade cuerpos de agua también generan gran contaminación porque contribuye a bloqueos del agua que posteriormente genera inundaciones y en otro sentido, al ser quemadas, por su composición son un gran factor de deterioro ambiental ya que generan gases tóxicos que directamente afectan la calidad del aire de León.
Por otra parte, existen muchas vulcanizadoras con llantas apiladas en prácticamente todas las zonas de la ciudad, a lo que la señorita Gómez Llano expresó que de alguna manera esas situaciones generan contaminación, ya que no es un lugar ideal para esos desechos, además de que, al tener varios años ahí apiladas, es un lugar como hábitat de fauna nociva como roedores, algunos reptiles, y los mismos mosquitos.
Así mismo también expresó que a través de la línea verde de la dependencia de Gestión Ambiental se pueden realizar denuncias sobre quemas de estos residuos.
Por su parte, Víctor Manuel Manzano Macías, un experto en la industria de neumáticos y trabajador de Pirelli explicó a El Heraldo que el tiempo de vida útil que tiene una llanta depende de su diseño y para qué fue creada, al igual que depende también de los hábitos de manejo de las personas; de la aceleración y frenos que éstos realizan, pues se miden por tipo de vehículos y usos. Por ejemplo una llanta para taxi tiene una vida útil de 60 a 100 mil kilómetros para recorrer y esto dependiendo de la calidad del neumático.
NO DEBEN QUEMARSE
Por otra parte, aclaró a pesar de la composición de una llanta – caucho natural y caucho sintético, también de sílica y algunos compuestos de azufre y algunos otros compuestos “secretos” que cada fabricante de llantas tiene, también existen compuestos textiles y metálicos que se le adjuntan-, no es completamente flamable ya que tarda mucho tiempo para que el fuego comience, sin embargo, una vez iniciado con el fuego, es muy difícil detener la combustión y es altamente contaminante.
Esto debido a que no se quema a la temperatura correcta, pues “arriba de mil 450 grados de temperatura la combustión es casi perfecta; a 600 genera un fumarola terrible y es altamente contaminante”, sentenció.
También dijo que la llanta es un combustible alterno, pues no se puede quemar cualquier tipo de llanta.
Ante esto, José Luis Servín, subdirector de Planeación y Desarrollo que estuvo en representación del director del Sistema Integral de Aseo Público de León ayer en la clausura del Llantatón expresó que se ha reducido mucho la quema de llantas, aunque aún sigue habiendo casos.
Hay vigilantes de gestión ambiental y del SIAP que participan en la prevención de este tipo de situaciones y cuando se llega a dar, personal de Protección Civil y Bomberos interviene directamente.
Él reconoció que León tiene problemas en la calidad del aire y una quema de llanta propicia un mayor deterioro a la misma.
Así pues expresó que en las zonas de la periferia y en temporadas de frío la incidencia de quema de llantas se da con mayor frecuencia.
También expresó que entre más autos son, más las cantidades de llantas desechadas.
Además expuso que aproximadamente debe haber 20 mil llantas más que quedaron en la ciudad.
Por ello, en cualquier lote baldío lleno de desechos, por lo regular debe existir una llanta en el sitio.
NUEVO USO
Sin embargo, no todas las llantas terminan siendo un factor de contaminación, pues hoy en día muchas personas han utilizado estos “desechos” para darles un mejor uso.
Uno de los principales usos que se les destinan es el de ser macetas o protectoras de algunas plantas o árboles.
Otra de las funciones que tienen es para divertir a los ciudadanos, pues en varios parques fungen como distractores para que los niños las pisen y puedan jugar.
Tal es el caso de las ubicadas en la calle Kiwi, en la colonia Lomas de Ibarrilla, en la cual hay un pequeño parquecito a un costado de un jardín de niños en el que las llantas están pintadas de verde y enterradas por la mitad, provocando así un pequeño arco y que la mitad que no está enterrada funja como rebote.
Así pues, otro de los reúsos que se les dio es el de ser obras de arte o esculturas, pues en el parque explora hay muchas figuras hechas a base de llantas.




