Por acuerdo de la Comisión de Seguridad Pública, Tránsito y Movilidad del Ayuntamiento, a partir del primer día de 2022, la tarifa preferente por el uso de transporte urbano en la ciudad pasará de costar 7 a 9 pesos.
El dictamen aprobado por la Comisión, el cual deberá ser sometido al pleno del Ayuntamiento, prevé que además del aumento desde el primer día del mes de enero, lo mismo ocurra para el año 2023, cuando también se deberá aumentar otros 2 pesos.
El aumento aprobado implica un 33% de la tarifa actual, que es de 7 pesos, la cual se mantiene vigente desde 2018, cuando la tarifa preferencia paso de 5 a 7 pesos por persona.
Los dos pesos que deberán pagar de más los usuarios a partir del día primero de enero de 2022, aplican lo mismo para la zona urbana que la rural, donde cada año se transportan unos 167,580 pasajeros, que utilizan más de 30 rutas.
El grupo de trabajo del Ayuntamiento que encabeza, Mariel Padilla, estimó conveniente el aumento debido a que los concesionarios destinan 1 millón 805 mil pesos para los gastos de operación de las unidades.
La medida una vez más tomó por sorpresa a los habitantes de la ciudad, especialmente a los usuarios, quienes cuestionaron que unos cuantos funcionarios municipales sean los encargados de este tipo de decisiones, que sólo van a afectar la economía familiar.
Los usuarios no están conformes con el aumento, porque una vez más las autoridades municipales validan el incremento y se olvidan por completo de comprometer a los concesionarios para mejorar el servicio, como ocurrió en 2018.
“También en 2018 le subieron dos pesos al camión y los dueños no han cumplido porque los camiones están viejos y en mal estado, muchos no cumplen con los horarios, siempre andan atrasados y eso es algo que a nosotros nos perjudica”, dijo Amalia Gutiérrez, madre de familia.
Quienes a diario hacen uso del servicio para trasladarse a sus hogares, trabajos y centros de estudio lamentaron que las autoridades municipales sólo piensen en la economía de los dueños de los camiones y se olviden de la gente.
“Los dueños se quejan porque gastan mucho en los camiones y por eso el aumento, pero nosotros también gastamos y la gente no tiene de donde sacar porque los sueldos no suben, como suben los servicios”, afirmó Ernesto Alejandro, quien aseguró que todos los días usa el servicio de transporte público.
Entre los usuarios hay un mal sabor de boca por esta decisión de los regidores de la Comisión de Seguridad Pública del Ayuntamiento, quienes cuestionaron, debido a que son personas que nunca usan el transporte urbano.
“Los funcionarios que aprueban los aumentos nunca se suben a un camión y no es justo que sólo porque ellos quieren aumenten el precio, lo hagan. Que vengan y vea cómo está el servicio, cómo viaja la gente en camiones sucios y en mal estado”, aseguró Rubén Ibarra, estudiante.



