El gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, reconoció que su partido está en crisis, y la prueba de ello son los resultados que obtuvieron en las pasadas elecciones.
“Es que la crisis la tienen todos los partidos políticos. El mensaje fue muy claro el dos de julio, hoy más que nunca se requiere un partido unido y fuerte, con estrategia clara e inteligente”, expresó.
El mandatario estatal señaló que esto se ha dado porque no se ha escuchado a la ciudadanía, por lo que convocó a la militancia y a los líderes a salir con un proyecto que una al partido.
Sobre los señalamientos del exgobernador, Carlos Medina Plascencia, quien dijo que existe el riesgo que desaparezca el Partido Acción Nacional; el mandatario estatal comentó, que esto no puede pasar, sin embargo, sí es necesario ser una oposición fuerte.
“Los valores y la filosofía siguen siendo vigentes, entonces no tenemos por qué pensar en refundar al partido, pero lo que sí dijo fue que el partido tiene que salir unido, porque, si no hay una oposición fuerte, si no hay una sociedad fuerte, este país corre el riesgo de caer en un autoritarismo”, apuntó.
DESCARTADO
Márquez Márquez, insistió en que no contendrá para la dirigencia nacional del PAN, por lo que fue claro al señalar que está descartado, pese a que el dirigente municipal del PAN en León, Alfredo Ling Altamirano, aseguró que el aún gobernador podría ser el dirigente.
“En esto tiene que ser uno muy claro, tomé una decisión, lo platiqué con la familia y ya le hice saber a todos los gobernadores, a la dirigencia nacional a panistas de renombre y liderazgos”, aseveró.
El gobernador de Guanajuato, comentó que hay buenos liderazgos para encabezar la dirigencia de su partido en lo nacional, entre ellos, dos guanajuatenses que ya se mencionan, como lo son: Juan Carlos Romero y el primer gobernador panista en Guanajuato, Carlos Medina Plascencia.
Dijo que ambos le parecen una buena opción y por eso los apoyará.
