
Sin embargo, más allá de los días de conmemoración; para los profesionales de la salud como Marco Hernández, leonés que labora en el Hospital Pediátrico de León, el mayor reconocimiento es la sonrisa de sus pacientitos.
En entrevista con este diario declaró que él es egresado de la UNAM y desde hace más de 4 años es enfermero.
Declaró que el ya no conmemorarlos el 6 de enero se sintió mal de cierta forma, pues se venía de una pandemia en donde muchos los consideraban como héroes.
Sin embargo, de manera personal, expuso:
“Yo no necesito que reconozcan mi trabajo, yo sé cómo lo hago y lo veo con mis pacientes. Entonces… el reconocimiento se ve en la sonrisa de los niños y eso es más que suficiente”.
En un día bueno, le toca atender cerca de 70 pacientes pero a veces son cerca de 100 o 120 en el área consulta externa.
Con la pandemia comentó que la labor de la enfermería fue reconocida más importante de lo que ya era.
“Me gusta muchísimo mi trabajo. Es una profesión muy linda, muy humana… Ha sido complicado, pero al final del día vemos la sonrisa de los niños y eso es lo más importante”.
Lo más complicado de su profesión es ver a los niños morir cuando ellos no tienen la culpa de lo que les pasa en la gran mayoría de las ocasiones.