La popular serie de terror “American Horror Story” tiene todo un ejército de personajes macabros.

Hay brujas, monjitas poseídas, ánimas en pena, caníbales, y un asesino serial que deambuló por Nueva Orleans a principios del siglo XX, tan hábil con el hacha que segaba vidas con la misma habilidad que se ocultaba… este último sí existió.

Se le conoció como “El Hombre del Hacha” o simplemente como “El Hachero de Nueva Orleans”. Al igual que Jack el Destripador, los hechos se han mezclado con los mitos, dando lugar a una de las más macabras leyendas del siglo XX.

El 13 de mayo de 1919 los periódicos más importantes de Louisiana publicaban una siniestra carta. El autor firmaba como “El Hombre del Hacha” y afirmaba no ser un humano, sino un ente del infierno. Decía que seguiría matando, saliendo de cacería esa noche…pese a ser un sádico, tenía buenos gustos musicales, y solo perdonaría a aquellos que escucharían jazz a todo volumen en sus hogares.

La gente de Nueva Orleáns, la mayoría italianos, franceses, españoles, afroamericanos y estadounidenses, se lo tomaron muy en serio, pues entre mayo de 1918 y octubre de 1919 había noticias de un hombre de complexión robusta que salía por las noches a Bourbon Street, blandiendo un hacha y asesinando personas. En total, mató a 6 e hirió a doce de ambos sexos.
Los asesinatos empezaron la noche del 23 de mayo de 1918, cuando “El Hombre del Hacha” entró a la casa del matrimonio Maggio, una acaudalada pareja de vendedores de perecederos.

Gran parte de las víctimas del “Axeman of New Orleans” eran italianos, como Charles Cortimiglia, o Joseph Romano, cuyas sobrinas fueron testigos del modus operandi del asesino, quien llegaba a una casa destrozando la puerta con su arma, buscando a la víctima, matándola y retirándose como sin nada, silbando alguna melodía.
Siempre dejaba el dinero de las personas acaudaladas, pues como él mismo lo afirmaba en su carta: solo quería sangre.

LA CARTA

La carta, que hoy en día puede leerse en Wikipedia, en su momento fue motivo de terror:

(carta en recuadro)

Nunca me han atrapado, y nunca lo harán. Nunca me han visto, pues soy invisible, tanto como el éter que rodea su tierra. No soy un ser humano, sino un espíritu y un demonio del ardiente infierno. Soy lo que ustedes, gente de Nueva Orleans, y su estúpida policía, llaman el Hombre del Hacha.

En sus misivas, El Hachero decía que las únicas personas que no descuartizaría, serían aquellas que escuchasen jazz a todo volumen.
La noche del 13 de mayo, los ciudadanos se tuvieron que divertir a fuerza. Las crónicas de la época cuentan que se reunieron en los bares y los salones de baile a escuchar jazz. Todos contrataron bandas y saxofonistas al precio que fuera, pues su vida estaba en juego.
Nadie murió.

A partir de esa noche, el Hombre del Hacha no volvió a matar a nadie y jamás lo atraparon. Se convirtió en una leyenda urbana, y en el protagonista de libros y programas de televisión.
Los hechos ocurridos la noche del 13 de mayo, fueron recreados en el capítulo 6 de la terrorífica serie de Ryan Murphy, y en Nueva Orleans se ofrecen tours de los lugares que visitó el asesino, quien jamás sabremos si era, en verdad, un ente del infierno.

*Próxima entrega: Marcia Clark, abogada de película

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