Se llama el Cerro del Gigante y, por «siglos», ha fungido como un imponente vigía de nuestro bonito León, Guanajuato.
Ayer, el decano cerril pareció presumir su «abrigo de algodón» formado por la nubosa textura de los septembrinos días nublados y de ocasionales «chipi chipi».
Un clic fotográfico que proyecta la silueta de un «gigante» que ha sido testigo de la historia de León y los leoneses.
Hoy, el vetusto cerro volvió a atraer miradas porque las autoridades de Protección Civil indagan sobre estruendos y movimientos de tierra en esa zona del norte leoneses.
«No hay daños», fue el reporte de Protección Civil durante su inspección del lunes.
Pero esta imagen, sin duda, será guardada para la posteridad: el Gigante está de pie y sereno.
¡Salve, viejo guardián de los leoneses!
