Entre el ahorita, mañana te pago, nos ponemos de acuerdo y la puntita nada más, México se debate entre el supervivencia del presente y la persistencia de sus actitudes en el futuro.
Los mexicanos somos dicharacheros, ocurrentes, amistosos y serviciales .
-Solo es la fachada.
La verdad es que tenemos un gran resentimiento a la autoridad y a quienes nos ven diferentes. Despreciamos al indígena. Sin embargo en nuestra genética tenemos raíces náhuatl, otomí, chichimeca, olmeca, maya, mixteca, zapoteca, yaqui, por decir algunos.
Llevamos por dentro la las bases de nuestros pueblos indígenas más el mestizaje proveniente de España. Nuestro bagaje cultural ha sido la fusión de dos pueblos guerreros con raíces asentadas en creencias religiosas. Un pueblo que sedujo, que sometió por la fuerza y otro que fue forzado a ser sumiso, a obedecer a traicionar sus creencias. A ser mandado, a responder: “mande usted”.
No nos hemos liberado de las cadenas de la esclavitud y queremos aun someter con nuestras actitudes a las personas, hacerlas sentir que tenemos la capacidad de mando, aunque este sea arriba de un ladrillo.
No nos gusta recibir órdenes, las aceptamos de mala gana y nos volvemos serviles, sumisos, pero en la menor oportunidad atacamos ocultos en nuestra sonrisa y actitud malévola.
-No aceptamos que alguien sea mejor o más preparado.
Para ello utilizamos las palabras como armas de destrucción haciendo críticas o propagando chismes. Este método no es único y exclusivo nuestro, pero lo sabemos aplicar en diversas formas, muchas de las veces por el solo hecho de perjudicar a las personas sin un beneficio particular, específico, como un deporte nacional.
Así lo vemos a través de la historia, de nuestra historia.
No hay seguimiento o continuidad. En cada sexenio, trienio o periodo de tiempo se parte de cero para construir, crear expectativas, invertir tiempo, mucho dinero y gran esfuerzo para después quedar en el olvido, promesas de campaña, proyectos que no concluyeron.
Los que fueron encumbrados en un momento, en el siguiente espacio son despreciados, subyugados, criticados, aunque sus acciones y proyectos hayan sido más que adecuados, pues quien ahora está en la cumbre resulta que no puede o adolece de la capacidad para hacer algo mejor o creativamente superior. En su afán de lucimiento tienen que destruir, dividir, restar, dejándose influir y seducir por la adulación de sus seguidores.
Los paganos, como siempre, resultamos los demás, aparentemente ajenos a opinar o participar pero que en su conjunto somos mayoría. Una mayoría sin voz y con un voto manipulado a través de los medios de comunicación que ofrecen información abyecta, poco confiable.
No hemos aprendido ni rescatado lo mejor de las lecciones que nos han brindado todos los hechos en nuestra historia. Parece que estamos condenados a repetir los acontecimientos y actitudes del pasado. Nos gusta el juego que hacemos como víctimas de una sociedad carente de ética y principios.
No todo es negativo. Seguramente hemos hecho muchas cosas en forma adecuada.
-Alguien debe tener esa información.
Desafortunadamente no contamos con datos que lo sustenten ya que estamos en la obscuridad informática y en la luz del espionaje a través de un avanzado programa adquirido por el gobierno mexicano que, en teoría, solo debe ser utilizado para investigar a criminales y terroristas.
Peor que los escándalos de “Watergate” o actualmente “Rusiagate” en Estados Unidos -que han generado polémicas para enjuiciamiento de sus presidentes- son los casos de corrupción y espionaje del actual gobierno en México que obligaría a solicitar el rendimiento de cuentas en forma legal, no solo a nuestro presidente, también a todo su gabinete en todos los niveles de las diferentes secretarias de estado.
Los acuerdos, contubernios, sobornos y principalmente la complicidad apática de nuestra sociedad nunca van a permitir que un procesos legal se efectúe como parte de una investigación seria ante estos hechos.
Que viva la fiesta, el futbol, que corran a Osorio Chong, perdón a Osorio Arbeláez director técnico de la selección Mexicana de Futbol por no cumplir como “único responsable” del fracaso rotundo ante el juego con Alemania.
Así somos, un conjunto unido para criticar y juzgar a un hombre que tiene todas las credenciales para poder estar en ese sitio, pero que cuenta con los jugadores ratoncitos irresponsables y un conjunto de jefes y jefes que solo quieren hacer dinero sin importar la reputación de las personas.
Fomentar la distracción ante un hecho sin importancia, una diversión.
Mientras nuestra a economía está en juego. Que este país se vaya al carajo, que roben, que nos espíen, que se droguen, que maten, que nos mientan, vivir en la pobreza y en el analfabetismo pero… ¡que no se metan con nuestro futbol y que se vaya………. Osorio!
Él es el culpable de todo lo que sucede en el país.
¡Hasta la próxima!
Comentarios: dr_rethcuel@yahoo.com
