domingo, agosto 30, 2026
InicioSociales y EspectáculosEl Día de Muertos vibró al ritmo del rock en el Rockstar...

El Día de Muertos vibró al ritmo del rock en el Rockstar Fest de León

Este 1 y 2 de noviembre, la Velaria de la Feria de León se llenó de vida, energía y misticismo con la segunda edición del Rockstar Fest, un evento que logró fusionar el espíritu del rock con la tradición mexicana del Día de Muertos. Flores de cempasúchil, calaveras coloridas, luces moradas y el inconfundible aroma del incienso acompañaron a miles de asistentes que llegaron para disfrutar de un fin de semana donde la música y la cultura se dieron la mano.

Desde su anuncio, las expectativas eran altas: dos días de festival, más de una decena de bandas y una propuesta que prometía ser mucho más que conciertos. Y así fue. La Velaria se convirtió en un santuario para las almas rockeras, un espacio donde las guitarras eléctricas convivieron con la danza prehispánica, la lucha libre y la gastronomía local.

Primer día: rock, juventud y energía

El sábado 1 de noviembre, el público comenzó a llegar desde temprano. En el escenario Mictlán arrancaba la programación cultural con la Ceremonia de Apertura de Rumbos, realizada por la Comunidad Nativa de las Luminarias, seguida de presentaciones de danza prehispánica, box y lucha libre. Familias completas se reunieron en torno a las actividades, muchas personas con rostros pintados de calaveras y coronas de flores, disfrutando entre risas y música.

Ya por la tarde, el ambiente se transformó. Austin TV, fiel a su estilo visual y enigmático, ofreció un espectáculo lleno de luces y visuales hipnóticos, recordando por qué siguen siendo una banda de culto dentro de la escena alternativa. Enjambre fue una de las bandas más coreadas de la noche; su mezcla de melancolía y fuerza sonora hizo que los asistentes levantaran los celulares para grabar cada canción. Por su parte, Sabino puso el toque fresco y desenfadado con su rap mezclado con pop y funk, logrando que todo el público saltara y cantara temas como “Me puse pedo” y “Vaquerer?”.

Aunque Elsa y Elmar no pudo presentarse, Meme del Real, tomó su lugar con una presentación que muchos calificaron como “una sorpresa que valió la pena”. Entre guitarras y sintetizadores, Meme conectó con la audiencia, ofreciendo una mezcla de nostalgia y modernidad que encendió la noche.

Segundo día: historia, clásicos y sorpresas

El domingo 2 de noviembre el ambiente se tornó más nostálgico, pero igual de vibrante. Desde temprano, las actividades culturales del Mictlán continuaron con danzas y espectáculos escénicos que evocaban el viaje de las almas al inframundo, mientras los asistentes recorrían los pasillos decorados con papel picado y altares dedicados a músicos fallecidos.

Ya por la tarde, la música tomó nuevamente el protagonismo. El Gran Silencio, celebrando 30 años de trayectoria, puso a bailar a todos con su mezcla de cumbia, ska y rock. Cada acorde fue un repaso por su historia y una declaración de resistencia musical. La Castañeda, con su teatralidad característica, ofreció un show potente y visualmente impresionante, donde la sorpresa de la noche fue la aparición del cantautor leonés Armando Palomas, quien se unió para interpretar uno de los temas más recordados de la banda.

El cierre quedó en manos de Maldita Vecindad, una de las agrupaciones más esperadas del festival. Entre gritos y aplausos, el público coreó clásicos como “Kumbala” y “Pachuco”, mientras la banda recordaba la importancia de mantener viva la memoria de los que ya no están. “Hoy el rock también honra a los que partieron”, dijo Roco Pachukote, antes de dedicar una canción a todos los músicos que han dejado huella.

Mictlán y sabores para el alma

Más allá de los escenarios principales, el Rockstar Fest ofreció una experiencia completa. La zona Mictlán, con su programación de danza, teatro y rituales, fue un espacio para la reflexión y el arte. Las presentaciones de Calpulli Yaocallyollometztli, Diosa Danza, y espectáculos como “Xólotl – Okse Tlatilpac, la otra Tierra” se convirtieron en puntos de encuentro entre tradición y contemporaneidad.

La zona gastronómica no se quedó atrás. Entre los aromas del pozole vegetariano de Iskal Pozolería, las empanadas argentinas de Reboludo, los curados de Diosa Mayahuel y las crepas de La Tropical, los asistentes encontraron una deliciosa forma de reponer energía entre concierto y concierto. Negocios locales como La Burrielera, Rancho Vista Hermosa, Fruit Rock y Tlash Kali fueron parte de la oferta culinaria que dio sabor a la experiencia.

Un festival que llegó para quedarse

El Rockstar Fest Vol. 2 no solo fue un encuentro de música, sino una celebración del alma. Una propuesta que supo combinar el sonido del rock con las raíces más profundas de la tradición mexicana, en un fin de semana que unió generaciones, géneros y emociones.

Con escenarios iluminados, calaveras gigantes, altares coloridos y un público que no dejó de cantar, el festival demostró que en León las almas saben celebrar al ritmo del rock.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular