“Cualquier hogar siempre va a ser mejor para los niños que estar en una institución, por muy ideal que esta resulte. El calor y amor que se vive en una familia no se puede suplir con las atenciones y cuidados que el estado les brinde a estos pequeños”, declaró para El Heraldo de León, Teresa Palomino, Procuradora de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del Estado de Guanajuato.
Todos podemos ser la diferencia en la vida de un ser humano y, para ello, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF Estatal y la Procuraduría Estatal de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes de Guanajuato, promueven el programa ‘Familias temporales’, en el que cada hogar guanajuatense resulta idóneo para recibir en su seno a algún chico de los 150 que, en el Estado, están listos para ser adoptados y que por distintas circunstancias no han sido elegidos por alguna familia.
Bajo la tutela del Estado, o de los municipios, se encuentran en resguardo 432 niños, niñas y adolescentes, de ellos 150 tienen la posibilidad jurídica de ser adoptados y que se espera que, mientras eso suceda, puedan irse con una familia temporalmente en lo que se resuelve su situación, ya sea de reintegración familiar o de adopción.
Las familias temporales representan la opción de un hogar ‘de paso’ donde niños, niñas y adolescentes puedan vivir en familia, lo que es un derecho de los pequeños.
El programa ‘Familias temporales’ surge de la estrategia ‘Alianza Guía’, que se ha establecido entre el DIF Municipal y la PEPNNA, y de ella se derivan además ‘Crianza positiva’, que significa dotar de herramientas a las familias para que logren una mejor comunicación con sus hijos y ‘Fortalecimiento familiar’ que entra cuando los derechos de algún menor han sido vulnerados, por lo que se revisan distintos aspectos desde áreas como psicología, trabajo social y jurídico y se establece qué tanto se pueden reconstruir las habilidades parentales o fomentarlas si no existen y buscar que los niños vulnerados sean reinsertados en su hogar.
‘Familias temporales’ es un programa en el que se invita a la sociedad para que brinde no solo un hogar, sino también su corazón a pequeños de entre 8 y 17 años, de manera no definitiva y que puede ser de urgencia, de mediano plazo o de largo plazo.
De urgencia se considera al caso cuando, por ejemplo, de un accidente trágico, sobrevive un menor y perecen sus padres. Mientras se contacta a su red familiar, se busca que lleguen a una casa guanajuatense que les brinde el afecto y el apoyo que requieren en ese momento. De mediano plazo puede ser por seis meses mientras que la Procuraduría puede seguir el proceso de reinserción en su familia de origen o no; y de largo plazo que puede ser de dos años o más y que es ideal para los adolescentes que están próximos a la mayoría de edad con los que se busca que los años anteriores a llegar a la edad de la emancipación, tengan la posibilidad de recibir el amor y la protección de una familia.
El programa de ‘Familias temporales’ resulta una buena opción para los menores que se salen de los estándares que las familias que pretenden adoptar marcan, como el que solicitan infantes de entre 0 y 8 años de edad. Pasados los 8 años, los niños tienen muy pocas posibilidades de ser adoptados.
“Estos niños también tienen derecho a tener una familia. Por ello les buscamos familias temporales en las que deseamos que, además de su hogar, las familias les abran su corazón”, resaltó.
Por último, destacó que no por llevarse a un niño al seno de una familia, el Estado se desentiende de las necesidades de este. Se le sigue brindando educación, servicios médicos, etc. Lo único que se les pide a los hogares de paso es que les abran su corazón y les hagan sentir lo que es vivir en familia.
“El Sistema de Protección Integral lo formamos todas las dependencias de gobierno”, subrayó.



