El Barroco en todo su esplendor sonó la noche del jueves en el Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia Saldaña con la presentación de la Academia de Música Antigua de la UNAM interpretando el concierto “Gli afetti del Barocco, de Italia a Alemania”, esto como parte del programa de actividades del 4to Festival de las Artes, Ciencias y Humanidades.
Un exquisito repertorio musical escucharon los asistentes del concierto en el que fueron incluidas piezas de Johan Sebastian Bach (1685-1750), Claudio Monteverdi (1567-1643), Barbara Strozzi (1619-1677) y Agostino Steffani (1654-1728).
Cabe destacar que la Academia de Música Antigua fue creada en el 2017 para impulsar el desarrollo de especialistas en música de los siglos XVII y XVIII, la coordinación artística se encuentra a cargo de Jorge Cózatl.
El concierto inició con la interpretación de la Suite para Orquesta no. 2, en Si menor, BWV 1067; un conjunto de 7 temas entre las que destaca el ultimo, “Badinerie”, una pieza que requiere de una gran preparación de los flautistas, ya que requiere de rapidez, aspecto que los jóvenes Diego Ávila y Guillermo López realizaron sin dificultad.
Quarto libro de madrigali y Octavo libro de madrigali, de Claudio Monteverdi siguió en el repertorio, en dicha piezas fue posible apreciar la participación del coro de la Academia de Música Antigua de la UNAM, mismo que está conformado por sopranos, altos, tenores y bajos, quienes desempeñaron una buena interpretación en conjunto.
Para terminar la primera parte del concierto, fueron interpretadas Arie & Cantate, Op. 8 y Primo libro de Madrigali, Op. de la compositora Barbara Strozzi, cuya biografía e incursión en la música barroca es de gran interés. Las piezas en cuestión dan muestra de lo ornamentado que sonaban las composiciones de aquella a época, explotando el talento de los solistas.
Con la composición del italiano Agostino Steffani, Stabar Mater, una pieza para 6 cantores y 7 instrumentistas, culminó el concierto que duró una hora y media aproximadamente. Esta fue una oportunidad para escuchar en directo el sonido del clavecín y la tiorba, dos instrumentos que le dan un sello particular a la música barroca.