
Las calles de Barrio Arriba están llenas de una rica historia de la fundación leonesa. En su momento, fue epicentro de las tenerías y todo tipo de comercio, fue uno de los lugares más importantes y concurridos de la creciente Capital del Calzado. Sin embargo, las cosas cambiaron. Las tenerías se fueron, y posteriormente, el Hospital de la calle 20 de Enero.
Hoy en día, muchas de las casas están en el abandono, los locales ya no son lo que fueron durante la década de los sesenta, setenta y ochenta, y algunas propiedades están, literalmente, cayéndose, como es la que se encuentra entre la calle Cuauhtémoc y 20 de Enero, por mencionar solo algunas. El Barrio Arriba es, actualmente, un lugar de la nostalgia.
Sobre su historia, se puede citar lo que narraba el destacado cronista e historiador Carlos Arturo Navarro Valtierra. Describe desde el origen hasta el crecimiento del lugar… sin embargo, no se habla de una posible gentrificación: “El primer barrio leonés es el barrio conocido hasta la fecha como tal y en un tiempo llamado de Arriba para diferenciarlo de San Juan de Dios, el Barrio de Abajo”.
Asimismo, el texto “Llegar a ser” apunta: “Los antecedentes más remotos datan del 17 de mayo de 1597 cuando el Capitán Juan Alonso de Torres, vecino y uno de los primeros fundadores, se presentó ante el Cabildo para solicitar el solar del mulato Francisco Hernández, contiguo a su casa, por existir una memoria que dio el Cabildo a Fray Pedro de Espinosa, del Convento de San Francisco, en la que se pide al Virrey Conde de Monterrey, autorice que los mulatos libres se salgan de entre los españoles haciendo barrio de por sí, cuya solicitud fue aprobada por el Virrey y el fraile la entregó al Alcalde Ordinario Simón de Galarza”.