Además de reducir la presencia de espectadores en las gradas del Raymond James Stadium de Tampa, Floridas; debido a la pandemia por el Covid19, este año también se modificaron las actividades previas al Super Bowl, por lo que empresas importantes redujeron sus patrocinios y no compraron tiempo por TV.

Esta temporada, la pandemia obligó a aplazar y reprogramar partidos y sin pretemporada, los entrenadores tuvieron que ensayar sobre la marcha esquemas ofensivos y defensivos, los jugadores, realizaron entrenamientos socialmente distanciados, sabiendo que al igual que cualquier persona, eran vulnerables al virus.

Tampa, tuvo que renunciar a la excentricidad y los tumultos que genera la semana del Super Bowl, pues en circunstancias normales, durante la semana previa, la ciudad se llena de aficionados al football y de medios informativos.

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