Uno de los últimos murales que realizó en León el gran artista guanajuatense, Jesús Gallardo Carrillo (1931-2018), quien falleció ayer por la tarde, fue la obra titulada “León: Destino y Trayectoria”, que se encuentra dentro del edificio de la Presidencia Municipal. El Heraldo de León, durante el 2014, año en el que fue hecho el mural, tuvo la oportunidad de entrevistar al maestro, cuyos orígenes quedaron plasmados en un amplio acervo artístico.
Durante el proceso creativo del mural “León: Destino y Trayectoria”, el maestro Jesús Gallardo, en aquel año, de 82 años de edad, recibió al Heraldo de León en plena faena artística, bocetos por doquier, pinceles, pintura, grafito; sin prisa y con gran concentración, trazaba y pintaba su obra.
JESÚS GALLARDO, UN ARTISTA QUE NO SE DEJÓ LLEVAR POR EL NACIONALISMO.
Gallardo fue un artista plástico cuyos orígenes y pasión tomaron un giro inusitado y aun inadmisible en un artista que nunca se adscribió a los “encargos oficiales”, a los dictados de regímenes revolucionarios que pretendieron hacer de las artes plásticas un elemento más que inoculara a la Nación con aquel viejo y dictatorial paradigma: “No hay más ruta que la nuestra”. Él se abstuvo de afiliarse a la llamada Escuela Mexicana de Pintura, a la que se entregaron grandes maestros como Orozco, Rivera, Siqueiros, Chávez Morado… Con indudables cualidades plásticas, ellos se vieron manchados por su filiación al gusto gubernamental, que hasta los subsidió.
El artista guanajuatense se marchó de un León que imponía limitantes. Se alejó para educarse y a educar sobre todo, a la ciudad de Guanajuato. Pintó sus montañas, sus luces, sus imponentes nubarrones, sus perspectivas. Despertó con el amanecer, carga lienzos, óleos, lápices, papeles, captura encuadres que el ojo de los simples mortales no vería si no fuera por el genio del pintor.
El mural “León: Destino y Trayectoria”, un reencuentro entre Jesús Gallardo y sus orígenes
Pasaron meses para que Gallardo culminara el mural que en un inicio no tenía nombre, el maestro contó en ese entonces que posiblemente lo llamaría “Retablo leonés”.
“Tenemos una duda de cómo se llamaría (la obra). Puede ser que se llame ‘Retablo leonés’. Es un bonito nombre. Un nombre recurrente al que han hecho referencia muchos pintores, y nos remite a muchos antecedentes de la cultura mexicana”, argumentó con entusiasmo el autor de éste y de los otros cuerpos murales que constituirán el conjunto plástico de la Presidencia Municipal.
Durante la entrevista exclusiva para El Heraldo, el muralista se mostró íntegro y orgulloso de su obra, explicaba que el Ave Fénix que se encuentra en la parte baja del mural, haría alusión al renacimiento de la ciudad, revivir de entre las cenizas que fue reducida por tragedias sucesivas, a lo largo de decenios.
Para “León: Destino y Trayectoria”, Gallardo abdicó la temática de tintes oficiales y gubernamentales. Retrató y sintetizó fragmentos, lapsos significativos de León. El mural fue propuesto por la entonces alcaldesa Bárbara Botello y el doctor Mariano González Leal, historiador, determinante en la planeación del diseño de la obra.
Fueron meses los que Gallardo pasó en el “bunker” flanqueado por paredes de tablaroca, la gente pasaba y observaba como el paisajista trabajaba, concentrado (se diría que obsesionado), con entrega diaria.
“Espero terminarlo (el mural) en febrero. Llevo un poco más de la mitad, voy bien. Hay 25 retratos de gente muy importante, leoneses y no leoneses: Julián de Obregón, Alonso Espino, Miguel Hidalgo, Juan Aldama, Timoteo Lozano, Ignacio García Téllez; pintores como Juan Nepomuceno Herrera… En fin, una variedad de personajes de diferentes épocas”, dijo el artista leonés, quien finalmente culminó su trabajo durante los primeros meses del 2015.
Gallardo conoció bien su lugar de origen, en la composición pictórica de “León: Destino y Trayectoria”, hay personajes ilustres, al centro se despliega el escudo de León y, detrás de éste se levantan, tenuemente insinuados, el templo del Calvario y el Arco de la Calzada; además figuran emblemáticos barrios de León.
“Si pudiera poner más mapas, los pondría…Aparte de los personajes, contiene una serie de elementos decorativos, pero significativos y simbólicos: la Justicia, la Minerva, el escudo de León al centro, el Ave Fénix, artesanos (fundamentales en la construcción y reconstrucción leonesa), curtidores, zapateros…” explicó el artista leonés, que con tan sólo mirar bocetos sabía en donde iba cada elemento, sus manos no titubeaban al momento de pintar.
JESÚS GALLARDO, EL PAISAJISTA.
Respecto al paisajismo, Gallardo, durante la entrevista que le hizo El Heraldo de León, refirió que dichos trabajos se encuentran en el último escalafón de la estética, además de que -a los paisajes naturales- la humanidad los ha ido extinguiendo debido a la construcción de fraccionamientos y edificios que desvirtúan el entorno.
Indudablemente, el paisajismo fue uno de los sellos característicos de Gallardo, su último mural en León, retrata el horizonte característico de la ciudad, aparece de “telón de fondo”, donde conviven edificaciones, barriadas, personajes ilustres, símbolos y gente trabajadora de esta urbe (tal como aparecen en el lado izquierdo del mural: bellas imágenes que exaltan las labores y arduos oficios artesanales como la rebocería, que ocupa un lugar especial del muro). Y, de aquel horizonte mencionado, sobresalen, flanqueando el conjunto, el Cerro Gordo y el Cerro del Gigante, “guardianes” de la riqueza cultural y natural que posee León.
EL TALENTO ARTÍSTICO DE LAS NUEVAS GENERACIONES DE LEÓN, EN VOZ DEL PAISAJISTA LEONÉS JESÚS GALLARDO.
En un momento de la charla con EL HERALDO de León, a Gallardo se le preguntó sobre el talento de los “grafiteros”, a lo cual respondió con una sorpresiva opinión acerca de otros murales, de los grafiti que se multiplican en distintos puntos de León. Incómodos, molestos, deleznables para muchos que a diario los ven, le merecen a Jesús Gallardo una opinión muy diferente:
“Ahí hay una serie de muchachos y de gentes muy talentosas. Yo paso casi todos los días por el panteón de San Nicolás y… oiga, ¡qué buenas gentes!, qué talentosas (quienes) hacen estas cosas. Muy bien. Pienso que debe apoyarse al grupo de muchachos que hacen esto, encauzarlos, que hagan cosas con un poco de mayor rigor técnico, con otros materiales, con otra temática… porque tienen intuición. ¡Muy bien, muy bien! A mí me gusta mucho lo que hacen”, opinó convencido, con asombro y entusiasmo el pintor.
BREVE BIOGRAFÍA DE JESÚS GALLARDO CARRILLO.
Jesús Gallardo nació el 11 de diciembre de 1931, estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, en la Ciudad de México. Fue maestro fundador de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato (UG) en 1952. Ingresó a los talleres de San Hipólito del Organismo de Promoción Internacional de la Cultura en 1971; además fue maestro de dibujo de la Escuela de Arquitecturas de la UG. Cuenta con innumerables acervo artístico en el que figuran obras de distintas técnicas y formatos.
Durante los primeros días de septiembre de este año, la Universidad de Guanajuato, le otorgó el título Honoris Causa, formó parte de dicha comunidad universitaria por más de 30 años.
PERSONAS DEL ÁMBITO CULTURAL LAMENTAN LA PÉRDIDA
“Era un gran amigo del Fórum Cultural Guanajuato, era un asiduo visitante a las instalaciones, era un gran promotor de las actividades culturales del Fórum, él nos dio 278 trabajos artísticos de diferentes formatos y en total contamos con más de 300 obras de él, el resto fueron adquiridas por el interés propio del museo”.
“Una perdida lamentable, un gran amigo, gran artista guanajuatense que nos permitió ver el paisaje guanajuatense de otra forma, muy consternados con su fallecimiento, lamentamos la ausencia del maestro Gallardo; espero que podamos recordarlo como lo que fue, un gran hombre, gran ser humano y gran artista”, Arturo Joel Padilla, Director del Fórum Cultural Guanajuato.
“Lo conocí, lo entrevisté cuando se inauguró la galería que lleva su nombre en el Teatro Doblado, y tuve dos encuentros posteriores con él, siempre con sabores placenteros en la mesa”.
“Cuando anuncié la suspensión del FIAC, siendo yo director municipal de cultura, me invitó una botella de vino, y me felicitó, por haber propuesto una reflexión sobre los criterios que tiene el arte contemporáneo y que iban en decadencia, nos reímos mucho”.
“Me apenó saber que murió, porque fue un hombre atento, cortés, educado, culto, y generoso con su sabiduría”, José Luis Galiano, promotor cultural, ex director del ICL.




