
Minutos antes de las 7:00 de la mañana vecinos de la calle Ojo de Agua, una arteria que está a menos de 300 metros de la sede municipal de Pénjamo, dijeron a las autoridades haber escuchado una serie de detonaciones de arma de fuego.
Y aunque algunos se asomaron después de que cesaron los disparos, y de primera impresión no ubicaron nada «fuera de lo normal, otros atinaron a pasar junto al lote baldío ubicado poco antes de la curva, en donde observaron a una persona tirada entre las hierbas que ya no se movía, por lo que llamaron a la Policía.
Los patrulleros llegaron y con ellos también las asistencias médicas, las que sólo pudieron corroborar que el masculino, de entre 25 a 30 años de edad, ya estaba muerto y que a la vista de lo que pudieron observar, no tenía mucho de haber perdido la vida.
Finalmente los uniformados procedieron a delimitar el sitio del hallazgo y dar parte a la Fiscalía. AL menos un par de horas más tarde y concluidos los primeros peritajes, personal del Servicio médico Forense procedió a levantar el cadáver para trasladarlo a sus instalaciones en calidad de desconocido.