Un ingeniero de la refinería de Pemex, Antonio M. Amor, en Salamanca, fue ejecutado por hombres armados en un camino que comunica al Fraccionamiento El Vergel, ubicado en aquel municipio.
De acuerdo con testimonios, el ingeniero Eduardo Gámez fue atacado cuando circulaba a bordo de un automóvil rojo.
Individuos armados que viajaban en otro vehículo le dieron alcance y le dispararon con armas largas.
En la zona del ataque fueron hallados más de medio centenar de casquillos percutidos, y Gámez quedó en el asiento del conductor con el cinturón de seguridad colocado.
En el parabrisas del vehículo fue colocado un mensaje escrito en una cartulina, cuyo contenido no fue difundido por las autoridades, pero se mencionó que estaba dirigido a un grupo criminal.
Una de las líneas de investigación por este crimen se relaciona con el robo de combustible que se disputan grupos delictivos.
