
El crimen fue reportado alrededor de las 9:00 de la noche y las autoridades de Seguridad Pública enviaron policías y paramédicos para confirmarlo y revisar a las víctimas, pero las dos víctimas habían perdido ya la vida y las autoridades establecieron un primer acordonamiento en el área más próxima a la escena del crimen, en la calle Luna y Monte de Cristo; luego un segundo acordonamiento a una cuadra de distancia.
Sobre la banqueta, a escasos dos metros uno del otro, quedaron los cadáveres de las víctimas. Una de ella vestida con ropa en color claro y un chaleco fluorescente; aparentemente era un motociclista.
La otra era un hombre de vestimentas oscuras, y de ninguno de los dos se conocía la identidad.
Sobre los autores del asesinato trascendió información escasa que señalaba a hombres que tripulaban dos automóviles, mientras otra versión señalaba a pistoleros en motocicleta.