
El segundo club más valioso del mundo volvió a fracasar en su intento por conquistar el torneo más prestigioso de la UEFA a nivel de clubes. El Paris Saint-Germain, valuado en 909.5 millones de euros, fue eliminado tras caer ayer en casa del Real Madrid, cuyo pundonor lo hizo venir de atrás para llevarse la llave y dejar en el camino a uno de los nuevos ricos.
El sueño del presidente Nasser Al-Khelaifi sigue siendo su peor pesadilla. Desde que el jeque y la Qatar Sports Investment llegaron a la capital francesa en el 2011, las joyas no han dejado de arribar al Parque de los Príncipes, pero el resultado sigue siendo el mismo: el club no ha podido levantar la «Orejona».
Desde la campaña de 2011-12, el PSG ha invertido mil 394 millones de euros en fichajes y sólo le ha alcanzado para disputar una Final de la Champions, la del 2020, misma que perdió a manos del Bayern Múnich, hoy quinto en el escalafón de los clubes más costosos del mundo.
Dos campañas después, el cuadro parisino no tuvo empacho y rompió el mercado con la llegada de dos figuras de LaLiga, Leo Messi y Sergio Ramos; con una joya de la Euro, Gianluigi Donnarumma, y con un vigente campeón de la Champions, Achraf Hakimi. Aunque los primeros tres llegaron libres, Hakimi tuvo un costo de 66.5 millones de euros, además de que la llegada del portugués Danilo Pereira sumó otros 16 millones extra.
El par de movimientos dejó la inversión qatarí en casi mil 400 millones de euros, eso sin contar los estratosféricos salarios como el de «La Pulga», desaparecido en el segundo tiempo en el Bernabéu, que firmó por 110 MDE entre tres temporadas.
El astro argentino se unió a los fichajes bomba que no le han podido dar al PSG la gloria continental como Neymar, por quien pagaron 222 millones en la temporada 2017-18, Ángel di María, David Luiz, Edinson Cavani, Javier Palermo y Kylian Mbappé, uno de los que más ha intentó ayer, pero que labró la diana que dejó a su equipo con un pie en los Cuartos de Final, pero que no pudo evitar una nueva catástrofe.