Una doble manifestación se realizó este martes en las oficinas del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en León.
Por un lado, trabajadores del organismo denunciaron incertidumbre laboral, condiciones precarias y la falta del pago retroactivo correspondiente a este año. Exigieron a las autoridades federales respeto a sus derechos y mejores condiciones para el personal.
Al mismo tiempo, en el exterior del edificio, productores, campesinos y ciudadanos integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) demandaron al Gobierno Federal un precio justo para el maíz.
Jesús Contreras, miembro del Comité para el Mejoramiento del Agro Guanajuatense, explicó que los productores enfrentan altos costos de insumos y precios bajos en la venta del grano.
“El problema no es exclusivo del maíz; desde hace dos o tres años también hemos tenido pérdidas con la cebolla. Es una situación insostenible para quienes trabajamos el campo”, señaló.
Contreras agregó que el abandono del sector agrícola ha sido constante.
“Ya tenemos el sexenio pasado y lo que va de este, y realmente nos tienen olvidados como campesinos. El sector primario, que es la agricultura, está muy abandonado”, expresó.
Además, mencionó que otro problema que enfrentan es el del agua, debido a la reducción de metros cúbicos asignados para riego.
“Queremos que nos apoyen. No estamos en contra de la tecnificación del campo, pero una hectárea con sistema de goteo cuesta alrededor de 200 mil pesos y solo nos apoyan con 20 mil. Con los precios actuales y utilidades tan bajas, es imposible tecnificar totalmente”, explicó.
El productor recordó que llevan más de 20 años luchando por cuotas energéticas y tarifas eléctricas más justas para el campo.
Por su parte, Humberto Flores, también agricultor, coincidió en que el precio del maíz que se les pretende pagar, alrededor de 4.60 pesos por kilo, no cubre los costos de inversión.
“Hay muchos compañeros que ya dejaron sus terrenos sin sembrar. No alcanza ni para el diésel ni para los insumos; todos venimos desesperados”, dijo.
