
Al respecto, el entrenador de estas talentosas chicas, Juan Francisco Pacheco, se enorgullece de ellas y sabe que, poco a poco, las jugadoras están brillando y haciéndose notar.
Con respecto a haber ganado no solamente la copa Vallarta, sino el reconocimiento “Soy de León” el entrenador expresa:
“Fuimos por nuestro título a la copa Vallarta y conseguimos en el mes de mayo un bicampeonato en la rama femenil libre. Somos el primer equipo femenil que lo logra. Para mí es un enorme orgullo, seguimos impulsando este deporte, se siguen abriendo los caminos”.
Con respecto a si hay machismo y misoginia en el mundo del fútbol, el entrenador responde:
“Ya lo estamos liberando, ya estamos por fin rompiendo esas cadenas. Poco a poco, con el trabajo y el esfuerzo, lo vamos logrando para que las niñas tengan esas oportunidades”.
El proceso de entrenamiento no es nada fácil. En realidad, es extremadamente complicado para las chicas, quienes no solo tienen que dedicarle muchísimo tiempo, sino además, dedicarse a la escuela, el trabajo y a sus vidas personales. Es un entrenamiento tres veces por semana, y se debe tener una preparación íntegra.
El apoyo del Instituto de la Juventud fue íntegro, quien les concedió el espacio para poder entrenar de una manera constante. “Todo eso le ha ayudado a las niñas para seguir progresando”.
Con respecto a la pregunta de por qué el fútbol femenil no tiene el mismo éxito que el masculino, el entrenador señala que esto se debe, primordialmente, a los tabús de la misma gente, que está acostumbrada más al varonil, sin darle espacio al femenil… por fortuna, se están rompiendo barreras.
Actualmente, las esmeraldas están buscando los recursos para asistir a la Copa Mazatlán y Copa Acapulco.