Jazzamoart es uno de los artistas plásticos más apreciados y reconocibles de México. Es también, por derecho propio, uno de los irapuatenses más destacados que el 15 de febrero pasado se hizo merecedor de la Presea Vasco de Quiroga 2021, la más alta distinción que confiere este municipio guanajuatense.
Para el pintor, reciente huésped del Rijksmuseum de Holanda y la Bienal Internacional de Arte de Beijing, ha sido una buena manera de iniciar el año en que cumplirá su septuagésimo aniversario, aunque por la pandemia no pudo acudir personalmente a la ceremonia encabezada por el gobernador Diego Sinhue Rodríguez y el alcalde de Irapuato, Ricardo Ortiz, en el 470 aniversario de la fundación de Irapuato.
El jazz, el amor y el arte definen la vida y trayectoria artística de Francisco Javier Vázquez Estupiñán, Jazzamoart. El pintor guanajuatense nació el 28 de mayo de 1951, en una familia artística que lo impulsó para descubrir y explotar sus talentos, los que lo han convertido en un importante exponente de la plástica en toda Latinoamérica.
Desde sus primeros años de vida siguió los pasos de su padre, apasionado pintor que logró sembrar en su hijo la semilla por innovar y desafiar los límites. En 1969 ingresó a la Academia Nacional de Arte de San Carlos, pero fue hasta 1972 cuando adoptó el seudónimo de Jazzamoart.
Su destreza técnica, creatividad y determinación lo ayudaron a conseguir sus primeras exposiciones individuales en los años ochenta, en museos capitalinos como el Chopo y el Carrillo Gil, así como muestras colectivas en el Museo del Palacio de Bellas Artes y el Museo Rufino Tamayo.
No tardarían en llegar premios y reconocimientos nacionales e internacionales por su singular propuesta plástica: una explosión de colores y trazos expresionistas que de forma sinestésica remiten a la exuberancia de la música jazz, que es a menudo el tema de sus cuadros.
Miembro del Salón de la Plástica Mexicana, obtuvo el Premio al Mérito en Artes, concedido por la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México y el doctorado honoris causa por la Universidad de la Salle.
Las creaciones de Jazzamoart han podido ser apreciadas en museos internacionales, como el Museo de Arte de Phoenix y el Museo del Bronx, en Estados Unidos; el Museo Reina Sofía, en España y en diversas galerías europeas, así como en el Festival Europalia, en Bélgica.
Las formas revolucionarias en los lienzos del pintor irapuatense han quedado inmortalizadas en libros de editoriales internacionales y en el Festival de Jazz de su ciudad natal.
El crítico Miguel Ángel Muñoz, uno de los múltiples colaboradores en el libro «Sólo a fuerza de pintar», la más amplia revisión editorial al trabajo del artista guanajuatense, señala: «La pintura de Jazzamoart destaca porque asimila una salida hacia la abstracción que arranca de la tradición figurativa, asimilada a través de la naturaleza y el paisaje, a través de una figuración que alcanza pronto y sin censura un elocuente lenguaje formal».
Aunque Vasco de Quiroga (1470-1565) se asocia comúnmente con Michoacán, también tiene un nexo profundo con Irapuato, pues ahí fundó uno de sus pueblos-hospital, cuyo centro fue el templo de Nuestra Señora de la Misericordia de los Indios Tarascos, actualmente conocido como Templo del Hospitalito, el más antiguo de Irapuato.
En un mensaje a distancia desde su estudio en la Ciudad de México, Jazzamoart agradeció la distinción: “Estoy muy contento y emocionado después de haber recibido esta noticia que desde luego me llena de orgullo y satisfacción. La única parte triste desde luego es no poder compartirla con mis abuelos y mis padres que estarían muy contentos”.
“Mi padre siempre admiraba y de alguna manera elogiaba y en alguno de sus poemas mencionaba a Don Vasco. Es una cosa muy emotiva que, en el espacio, el tiempo y la fantasía se juntan todas estas emociones”, añadió el artista.
