Los silaoenses consumen más cantidad de agua de la que regresa a los mantos freáticos a través de la lluvia.
Sapas propone alternativas de la mano con desarrolladores para disminuir el impacto.
El director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao, Edgar Marín Gutiérrez, reconoció que en los últimos años ha existido una disminución en las precipitaciones pluviales, lo que ha provocado un “desbalance hídrico”, y en consecuencia, los niveles de los pozos son cada vez más bajos.
“Los mantos freáticos no se están recargando en la misma proporción en que les sacamos el agua”.
En Condado de la Pila hay dos pozos perforados a 200 metros y han presentado problemas de abatimiento.
Conforme se busca agua a mayor profundidad, suele encontrarse agua que ha permanecido ahí depositada por muchos años y con metales pesados disueltos, como flúor y arsénico.
Existen equipos de bombero que pueden extraerla, pero es costoso potabilizarla y su calidad no es muy buena, dijo. “No queremos el día de mañana tener, sí agua, pero agua contaminada”.
Aunque el Organismo Operador no cuenta con cifras exactas del impacto, Marín Gutiérrez detalló que el crecimiento de los asentamientos humanos lleva a la disminución de los terrenos de infiltración del agua de lluvia.
UNEN ESFUERZOS
El directivo compartió que, con la intención de contrarrestar esta situación, se tiene como alternativa la realización de convenios de colaboración con los fraccionadores, a través de los cuales se logre el depósito del agua en el subsuelo.
Ello a través de cisternas de absorción para reglamentar el manto freático y que los excedentes sean enviados a ríos y arroyos. “Han respondido, se han ‘puesto las pilas’ para estar poniendo un granito de arena”.
Se realizan estudios para conocer la permeabilidad del suelo y de cumplir con los requerimientos, se señala en el convenio la realización de un sistema pluvial. “Si el suelo no es permeable, no hay otra alternativa más que mandarla (el agua de lluvia) al río”.
Pese a que esto representa un costo alterno para las empresas, han colaborado. Se prevé que los próximos asentamientos formales tengan este tipo de sistemas.
Sería ideal, concluyó, que esta opción forme parte de la legislación en beneficio del medio ambiente.
