
Aunque el vocero de la Arquidiócesis de León, Marcos Cortés Muñiz, aseguró que no existe una crisis vocacional en el llamado al sacerdocio, explicó que actualmente los jóvenes ya no responden de la misma manera debido a diversas situaciones sociales que influyen en su decisión.
Señaló que no hay un déficit de sacerdotes en la arquidiócesis y que actualmente se cuenta con un número suficiente de ministros en funciones, aunque reconoció que sí ha disminuido la cantidad de jóvenes que ingresan al seminario.“Tenemos un buen número de sacerdotes, ahorita somos 260, más bien ahorita sí hay menos jóvenes en el seminario esa es toda la realidad social”, explicó.Añadió que esta disminución responde a cambios sociales y no a una falta de vocación como tal.
“Podemos hablar que en su momento del cien por ciento pues a lo mejor es el sesenta por ciento, ¿sí? Pero es por toda la situación social que ha venido y les decía, no porque la crisis vocacional, porque cogestionaríamos la voz de Dios, más bien es la incapacidad ahora, o más bien que el joven, no es incapacidad, no que el joven está con muchos ruidos en la sociedad”, dijo.
De acuerdo con el vocero, algunos de estos “ruidos” o distracciones tienen que ver con el uso de redes sociales y los intereses personales que rodean a los jóvenes en la actualidad.
Respecto a la participación de ministros en celebraciones de la Palabra ante la ausencia de sacerdotes en algunos templos, Cortés Muñiz aclaró que esta práctica no es nueva y responde a una estructura ministerial establecida desde hace años en la Iglesia.
“Sí, y no, más bien, por ejemplo, hay ya de muchos años en la Iglesia la institución de ministerios, por ejemplo los ministros extraordinarios de la Secretaría de Comunión en todas las parroquias, y en todo el país, en muchas partes del mundo hay ministros extraordinarios”, explicó.
Indicó que estos ministros tienen como función principal llevar la comunión a los enfermos y apoyar en celebraciones de la Palabra cuando el sacerdote no se encuentra presente.Agregó que en comunidades rurales esta práctica ha sido aceptada desde hace tiempo, mientras que en zonas urbanas ha sido un proceso más gradual.
“De hecho el obispo acaba de instituir, hablando de esta realidad, el domingo pasado, a muchos ministros extraordinarios… de la palabra (para que ellos no solamente proclamen la palabra de Dios, sino que la lleven a gente necesitada”, señaló.
Por lo que enfatizó que la Iglesia continúa adaptándose a las realidades actuales mediante una estructura ministerial que permita atender a las comunidades, incluso cuando no hay presencia permanente de sacerdotes.