(Segunda parte)
Comencemos analizando la evolución de la población ocupada por nivel de ingreso en el periodo del tercer trimestre de 2018 al mismo trimestre de 2019. Vemos que la población ocupada que no recibe ingresos aumentó en 5 mil 607 personas, la que gana menos de 1 s.m. creció en 2.401 millones, los que ganan de 1 a 2 s.m. aumentaron en 2.418 millones, mientras que los que perciben de 2 a 3 s.m. crecieron en 185 mil 722 personas. Lo desafortunado es que en el mismo periodo los que ganan de 3 a 5 s.m. disminuyeron en 2.279 millones de personas y los que perciben más de 5 s.m. bajaron en 594 mil 921 personas. Se podría argumentar que esta evolución se debe a que el salario mínimo aumentó de manera importante, pero a pesar de esto las cifras muestran que la persona ocupada promedio en México gana en el tercer trimestre de 2019 menos que en el mismo trimestre de 2018, una vez que descontamos la inflación.
Sobre la base de la información anterior, podemos estimar que la población ocupada en México ganaba 2.16 s.m. diarios en el tercer trimestre de 2018 y en el tercer trimestre de 2019 el ingreso promedio de la población ocupada es de 1.90 s.m. Al tomar en consideración el salario mínimo nominal, vemos que en el tercer trimestre de 2018 la persona ocupada promedio percibía 190.46 pesos diarios, mientras que en el tercer trimestre de 2019 dicho nivel de ingresos promedio fue de 195.53 pesos al día, lo que implica un aumento nominal de 2.7%. Sin embargo, si tomamos en consideración que la inflación del periodo fue de 3.3%, pues esto implica que el ingreso promedio de la población ocupada cayó -0.6% en el comparativo del tercer trimestre de 2019 respecto de los mismos meses de 2018.
Respecto al ingreso promedio de la población ocupada, un dato sumamente negativo es que si bien el ingreso promedio nominal es de 195.53 pesos, el de los hombres que trabajan es de 211.89, mientras que el de las mujeres fue de 170.35 pesos. Esto indica que en promedio los hombres ganan 24.4% más que las mujeres. ¿Esta es una situación que este en vías de mejorar? La evidencia muestra que no, ya que en el comparativo del tercer trimestre de 2019 respecto de los mismos meses de 2018, el ingreso promedio que perciben los hombres subió 0.2% en términos reales, mientras que el de las mujeres cayó -1.5% en términos reales.
Retomando el tema de los datos agregados, debemos señalar que el hecho de que en el último año haya crecido la población ocupada total en 2.1%, aunado a un incremento nominal de 2.7% en los ingresos promedio de ésta, provocaron que la base salarial nominal se hubiera incrementado en 4.9%; sin embargo, si tomamos en cuenta la inflación del periodo, vemos que el incremento de la base salarial en términos reales es de apenas 1.5%.
Como lo hemos señalado en pasadas entregas, este aumento marginal de la masa salarial en términos reales, es lo que genera cierto crecimiento económico inercial, pero cuando vemos que el incremento de la masa salarial se da en un contexto en el que los ingresos promedio de la población ocupada van a la baja, pues queda claro porque los fabricantes no pueden incrementar los precios de sus productos. Simplemente se venden más unidades a una población que en promedio cada vez gana menos. El hecho de que los fabricantes no puedan aumentar precios, en un contexto en el que los costos de producción van al alza, erosionan los márgenes de utilidad de las empresas y se obstaculiza la capacidad de que éstos realicen inversiones productivas. Esta falta de inversión, a su vez provoca que haya un estancamiento de la productividad de la mano de obra, lo que a su vez limita las posibilidades de aumentar los niveles de ingreso de la población ocupada.
Antes de proceder a realizar algunas conclusiones, considero que también es pertinente tomar en cuenta que si bien el ingreso promedio nominal de la población ocupada en México fue de 195.53 pesos al día, a septiembre de 2019, el salario base de cotización de trabajadores asegurados al IMSS alcanzó un monto de 374.50 pesos diarios. Esto es indicativo de que quienes gozan de un empleo formal tienen un nivel de ingresos 91.53% por encima del ingreso promedio de la población ocupada total. Dado lo anterior, debe quedar claro que una de las prioridades del actual gobierno federal debe ser seguir avanzando en la formalización del empleo.
¿Qué hacer para revertir esta situación? Pues sin duda las políticas públicas deben ir dirigidas a aumentar la productividad de la mano de obra, lo cual requiere forzosamente inversión productiva, en especial por parte del sector privado. Es así que se hace fundamental que el gobierno federal diseñe esquemas fiscales que incentiven la inversión productiva, además de que mejore el clima de confianza empresarial.
Aunado a lo anterior, otro punto que debe ser atendido, por autoridades y empresarios, es el de la formación laboral, la cual le da a los colaboradores de las empresas más herramientas y conocimientos para ser más productivos. En la medida en que una persona sabe hacer más actividades o se profesionaliza en lo que hace, su capacidad de generar ingresos para la organización sube y las remuneraciones que se le pueden pagar también se incrementan sin generar presiones inflacionarias.
Director General GAEAP*
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