
La mañana del lunes, los pobladores de la ciudad amanecieron con la idea de acudir a presenciar la tradicional apertura, la cual estaba el riesgo de no realizarse este año, luego que en semanas anteriores, el nivel de presa no era el adecuado para poder abrir las compuertas.
Desde temprana hora y pese a un inicio del día con un cielo nublado, las familias, los grupos de personas, así como las parejas encaminaron sus pasos hasta el lugar donde todo estaba listo para dar forma a una tradición de los siglos.
Las familias se agruparon en torno al Jardín Florencio Antillón para encontrar el mejor lugar, desde donde poder presenciar el momento en que las compuertas se abren y ser testigos de un año más de esta práctica que se hereda de generación en generación.
Conforme el día avanzó, la cantidad de gente cada vez fue mayor, al igual que el entusiasmo de todos que esperaron pacientemente hasta que el vertedero se abrió y dejar pasar los miles de litros de líquido.
Justo a la 1:00 de la tarde, la Secretaria de Gobierno, Libia Denisse García, quien acudió con la representación del Gobernador del Estado, y el alcalde, Alejandro Navarro, dieron la señal para que los trabajadores municipales abrieran las compuertas.
Mientras la Banda Sinfónica del Estado entonaba al tradicional Vals Sobre las Olas del compositor guanajuatense, Juventino Rosas, el estruendo del agua al caer al vació se mezcló con las notas y crearon el marco perfecto para la emoción de las personas.
Conforme el agua comenzó a caer, también inició su recorrido con destino a las alcantarillas y drenajes de la ciudad, para de esa forma cumplir uno de los propósitos de esta tradición, al dejar limpios y listos para la temporada de lluvias, los sistemas de desagüe de la ciudad.
Desde el zona del Jardín Florencio Antillón la gente seguía con atención el estrépito de las aguas, las cuales esta ocasión fueron menos fuertes, debido a que la Presa de la Olla no captó la cantidad suficiente, pues las lluvias hasta ahora no han sido abundantes.
Conforme el tiempo transcurrió, las personas comenzaron a dejar su lugar y se trasladaron a la zona donde se instalaron los comercios y el jardín Miguel Hidalgo, donde muchos buscaron un lugar para consumir sus alimentos.
Los miles de asistentes fueron vigilados por un grupo de 85 policías preventivos, así como personal de Cruz Roja, Bomberos y PC, que participaron en el operativo de seguridad informó el titular de la SSC, Samuel Ugalde.
El mismo funcionario indicó que esta ocasión en el tradicional festejo participaron unas 10 mil personas y el operativo llegó a su fin a las 7:00 de la noche.