
Ante el debate nacional sobre el impacto de las pantallas en las aulas, docentes de educación básica comenzaron este lunes la consulta en torno a si las escuelas deben optar por una prohibición total de los teléfonos celulares o implementar esquemas de uso regulado y adaptado a cada contexto escolar.
De acuerdo con fuentes al interior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), queda a discreción de cada escuela los días en los que abordarán el uso de celulares en las escuelas y la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de Maestras y Maestros (Usicamm).
Sin embargo, ambos temas deben quedar evaluados en la semana del 24 al 28 de agosto, previo al inicio del nuevo ciclo escolar.
De acuerdo con el cuestionario distribuido al que Grupo REFORMA tuvo acceso, en alrededor de 20 reactivos cuestionan a los docentes tanto de escuelas públicas como privadas, desde educación inicial hasta secundaria, sobre los riesgos y protección en el uso de dispositivos digitales, la regulación y apoyos docentes para la aplicación de los lineamientos.
En el apartado relativo a la regulación, la SEP pide a los profesores elegir entre posturas estrictas o flexibles para el uso de pantallas durante la jornada escolar.
Las opciones van desde prohibir su uso, limitar únicamente a momentos autorizados o bien, la apertura según las necesidades y contextos de cada centro educativo.
«(Marque una opción en cada caso) De acuerdo o en desacuerdo con: que cada escuela decida los criterios de uso de los dispositivos y otras tecnologías con base en su contexto y necesidades», versa una de las opciones.
Asimismo, indaga sobre las medidas de protección que las escuelas deberían implementar, donde destacan la prevención y atención del ciberacoso, la selección de contenidos, aplicaciones y formas seguras, el consentimiento para tomar imágenes y el uso crítico, transparente y ético de la inteligencia artificial.
En tanto, pregunta sobre el tipo de apoyo que los profesores deben recibir para implementar la regulación, como protocolos en situaciones de riesgo, mecanismos seguros para el resguardo temporal de dispositivos durante la jornada escolar y el acompañamiento institucional para la aplicación de los criterios.
En cuanto a las consideraciones de regulación, no abarca un espacio abierto para que los docentes propongan y desglosen -desde su experiencia- métodos que contribuyan a su uso en clase.
El cuestionario promete que con la información recabada se orientarán propuestas pedagógicas, acciones de acompañamiento y lineamientos para la regulación del uso de los celulares.