
Ahí subrayó que las empresas que se certifican es porque les preocupa el desarrollo y el bien de sus trabajadores; porque desean aumentar la productividad y, sobre todo, la creatividad de los mismos.
“Esta certificación avala no solo a las empresas, sino también al sentido de pertenencia y satisfacción de todos sus colaboradores, dignificando su empleo, sus competencias y sus habilidades”, subrayó.
Además, destacó que otra ventaja de las certificaciones es que se cuidan las condiciones de empleo y previsión social, con lo que se crea un ambiente óptimo para todos los integrantes.
“Beneficios son muchos, pero sobre todo se da la creación de una cultura laboral más sana. También es construir los espacios para que empresarios y trabajadores apliquen un ganar-ganar”.
La Certificación como Empresa con Responsabilidad SocioLaboral se inició en el año 2008, desde entonces se ha realizado año con año y en el año 2015 se le dio una actualización y redimensión al modelo de Certificación.
Se otorga en uno de tres niveles posibles, en función del resultado de la evaluación de la empresa, para lo cual se toma en cuenta el tamaño y sector al que pertenece.