
Los cuerpos de los perros, algunos aparentemente con más de un año de antigüedad, presentaban señales de violencia extrema. Y aunque el caso fue denunciado por activistas locales desde el 4 de septiembre, fue hasta el miércoles cuando la Policía ambiental, dependiente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, se presentó en el lugar y tomó las evidencias para aportarlas a la denuncia que ya se formuló ante el Ministerio Público.
Cabrera Barrón lamentó la situación y más que aún en estos tiempos, haya personas que sacrifican animales por el simple hecho de hacerlo y con una violencia y saña detestables.
“Es un hecho que nosotros condenamos porque se trata de casos en donde se busca hacer daño y si eso hacen con los animales, no queremos imaginar que podrían hacer con las personas” dijo.
Recordó que actualmente, al interior del Congreso del Estado se revisan dos iniciativas de Ley para castigar de manera más fuerte el maltrato animal y desalentar esta terrible práctica.
El legislador consideró que este caso también debe servir para que el gobierno municipal y las organizaciones de protección de los animales logren un trabajo conjunto para atender la problemática y también laborar para evitar que este tipo de casos se presenten.